07 Julio 2020

El Ballet Salta celebra su gran trayectoria a lo largo de 50 años

Marina y Hugo Jiménez, junto a todos los bailarines que han formado a lo largo de estos años, compartieron su danza en todo el mundo y dejaron en lo más alto a nuestra cultura recibiendo grandes reconocimientos y lo quieren celebrar. Durante todo el mes festejarán a través de Facebook su nuevo aniversario, el gran día será el próximo jueves 9 a las 18.

El Ballet de Salta nació en 1970 como un sueño de Marina Tondini y Hugo Jiménez, hoy pueden mirar para atrás y ver que superaron todo lo que imaginaron hace 50 años. Con su esencia popular y folclórica se convirtieron en embajadores de nuestra cultura en el mundo y han cosechado cariño y reconocimiento. En diálogo con Punto Uno, la bailarina contó lo vivido a lo largo de estos años y cómo será la celebración de sus Bodas de Oro.

La pandemia del coronavirus tomó por sorpresa al mundo y muchos planes se vieron modificados por la cuarentena. Este es el caso del gran festejo por las Bodas de Oro del Ballet Salta, ya que sus directores habían soñado una fiesta en el Estadio Delmi pero la realidad que se vive en el mundo impide que esto se pueda realizar. Sin embargo, el festejo se hará igual a través de su cuenta en Facebook Ballet Salta, y virtualmente pueden llegar a todo el mundo.

Desde el 1 de julio comenzaron con las transmisiones, que se repiten todos los días a las 19 horas y son totalmente gratuitas, sobre esto Marina contó: “Por esta pandemia se dieron vuelta todas las ideas de los festejos y decidimos hacerlo en forma virtual todos los días porque hay mucho para mostrar, el primer día hemos mostrado la trayectoria sintetizada mediante videos y fotos, el segundo día me presente yo con mi historia desde muy niña hasta hoy, y después le toco a Hugo contar su historia”.

Como destacó la bailarina hay mucho para contar, porque la historia no termina en ellos, sino que continúa con sus hijos y nietos, la segunda y tercera generación de una familia apasionada por la danza. “Después continuamos con la prolongación de la familia a través de nuestro hijo mayor (Aníbal) que siguió nuestro mismo camino pero con otro vuelo, ya con otros estudios en el Colón y San Martín, lo mismo paso con nuestro hijo menor, Diego Jiménez y otro día se contó la historia de la tercera generación, nuestro nieto (Emanuel) que baila en el Colón, estuvo con Iñaki; nuestra nieta (Guadalupe) que bailo este año en el Cosquin en el homenaje al Chango Nieto con su abuelo; y nuestra nuera (Silvina Bustos) que también baila, o sea que es una familia enteramente bailarina”, contó Marina.

Continuando con los festejos por las Bodas de Oro, ayer se emitieron los saludos de los ex bailarines del ballet que residen en diversos lugares del mundo y hoy será el turno de los saludos de los más de 70 ex bailarines que están en el país.

El broche de oro de esta celebración será el próximo jueves 9 cuando se cumpla un nuevo aniversario del Ballet Salta, la bailarina contó que ese día “a partir de las 18, a través de Facebook vamos a mostrar todos los saludos de los bailarines actuales y a las 19, mediante un protocolo que tenemos, vamos a mostrar la fiesta que va a ser en nuestra casa, ya tenemos todo instalado, y vamos a tener dos invitados de lujo que no las voy a nombrar porque quiero que sea sorpresa para el público, y vamos a brindar por estos 50 años, estas Bodas de Oro que uno lleva en las espaldas”.

Las actividades continuarán hasta fin de mes mostrando las academias que se encuentran en el país comenzando por la que se ubica en Bueno Aires. Además, van a mostrar más de 180 trajes que ha utilizado el Ballet Salta a lo largo de estos años, va haber una exposición de fotos comenzando por el primer ballet, y va a haber una interacción de Marina y Hugo con la gente en donde van a poder preguntarle a los bailarines todo lo que quieran saber sobre la danza.

“Es muy arduo el trabajo todos los días, pero es increíble cómo llega a diferentes lugares del mundo, por ejemplo, a Japón, España o a Italia, esto se extiende y abre un abanico para todos lados, así que es muy interesante lo que estamos haciendo, yo no pensaba que iba a tener este alcance”, destacó. Además, contó que el uso de la tecnología permitió que se reencontraran compañeros lo que provocó encuentros muy emotivos y resaltó que “los comentarios de la gente hacen que uno se sienta bien, este es un calorcito que uno quiere transmitir a través de un celular y llegar a todos los hogares”.

Esta idea de entrar en la casa de todos a través de internet la pusieron en marcha desde mediados de marzo con el inicio de la cuarentena, la bailarina contó: “Nosotros empezamos con las clases virtuales, abiertas y sin costo, ya que no se puede salir, nosotros los traemos para acá y de forma virtual les damos distintos ritmos y también participa gente de todo el mundo, es muy interesante el uso de la tecnología, si esto hubiese pasado en otro tiempo hubiésemos desaparecido todos creo, lo hacen también Los Nocheros, el Chaqueño Palavecino, es una forma de activar un poco la cultura”.

 

  • “Los comentarios de la gente hacen que uno se sienta bien, este es un calorcito que uno quiere transmitir a través de un celular y llegar a todos los hogares”.

 

 

Un camino de siembra

El Ballet Salta ha cosechado a lo largo de estos 50 años un sinfín de reconocimientos, y sin dudas el amor del público, es por esto que Marina expresó que “a lo largo de estos años el saldo que nos queda es haber sembrado muchísimo, donde las semillitas fueron nuestros bailarines, nuestra manera de ser, entonces la cosecha viene con mucho cariño de la gente y es muy gratificante el reconocimiento del público que sin ellos no sería posible nuestro ballet”.

 

 

Además, desde sus primeros pasos hasta la actualidad han recibido el reconocimiento del Congreso de la Nación, Faros de Oro, la Gaviota de Oro en Mar del Plata, el Cóndor de Fuego en La Plata, reconocimiento en el Teatro Colón, estuvieron en el G20, entre otros. Este año recibieron el premio mayor que otorga la comisión de Cosquín, el Camin, reconociendo su trayectoria, “eso significo para nosotros decir tarea cumplida, todas las expectativas que uno tuvo en su juventud se están logrando a través de los años, creo que la gratificación máxima es el público porque a donde vamos sentimos cariño, respeto y admiración”.

Mirando para atrás solo ven satisfacciones, un camino que a base de talento y esfuerzo los lleno de grandes momentos superando todo lo que podrían haber soñado. “Cuando era chiquita estudiaba clásico y español, y jugaba con mi mamá, le tocaba la puerta y me abría y yo con un bolsito, y ella me decía ‘pase señora, ¿de dónde viene’ y yo le decía ‘vengo por el mundo porque soy una gran bailarina’, ese era mi juego y lo que es la vida, como me gratifica y agranda lo que soñé, como me recompensa a través del tiempo, la verdad no me lo imaginaba, nunca pensé que iba a tener esta trascendencia”, recordó.

Finalmente, enfatizó: “Esto implica mucho esfuerzo, el que no es bailarín quizás no logra darse cuenta la dimensión de tener un grupo y mantenerlo, yo siempre digo que esto se consigue con mucha exigencia, mucha dedicación, ser constante, a veces tenés un pan duro, otro día tenés un pan del día y otro tenés torta. Nuestro vestuario esta en dos habitaciones y ahí ves el patrimonio al cual apostaste todo el tiempo”.

 

  • “La cosecha viene con mucho cariño de la gente y es muy gratificante el reconocimiento del público que sin ellos no sería posible nuestro ballet”.