26 Junio 2019

Árbitros y dirigente del Consejo Federal en un año signado por las sospechas

Como nunca antes las sospechas sobre las designaciones arbitrales para digitar resultados en los torneos de ascensos organizados por el Consejo Federal fueron tan ostensibles.

La histórica sentada de los jugadores San Jorge de Tucumán como forma de protesta por los fallos arbitrales en la final contra Alvarado jugada en Mar del Plata solo fue sólo el epilogo de una temporada donde los desaciertos arbitrales en partidos decisivos estuvieron a la orden del día como correlato de una serie de “incidentes” que empañaron el fútbol de ascenso.

Lo de San Jorge es reciente, en el primer tiempo el árbitro Franklin amonestó a siete jugadores tucumanos y le expulsó a dos jugadores.

Estudiantes de Río Cuarto ganó el pentagonal del Federal A y ascendió a la B Nacional con arbitrajes escandalosos y cuando todavía festejaban en Córdoba salió a la luz un audio del jugador Juan Tejera del conjunto riocuartense donde reconocía arreglos arbitrales que los favorecieron.

El ascenso de Peñarol de San Juan también fue salpicado por las sospechas de corrupción arbitral. En el partido por la final de la región Cuyo, los jugadores de San Martín de Mendoza se retiraron de la cancha en el segundo tiempo cuando perdían 3 a 0. Los jugadores mendocinos denunciaron que el arquero de Peñarol, Carlos Biasotti, les dijo que la vuelta “estaba arreglada”. Y luego apareció un video donde en la arenga previa el técnico de Peñarol habría dicho que el árbitro los iba a favorecer en el primer tiempo (el potencial es porque el audio es difuso).

Mientras los jugadores de San Jorge realizaban una sentada como protesta por los fallos del árbitro, a casi 1700 kilómetros de distancia Güemes de Santiago marcaba el segundo gol en una evidente posición adelantada y con ese gol daba vuelta la seria (en la ida había perdida 1 a 0). Antes, en el inicio del partido el árbitro cobró un penal dudoso a favor del local que atajó el arquero entrerriano.

Ésta vez los sospechosos arbitrajes dejaron su huella, San Jorge abandonó las competencias de AFA, renunció el presidente del Tribunal de Disciplina por “fatiga moral”, meses antes había renunciado otro integrante del Tribunal denunciando que los fallos ya estaban escritos antes de que se reúna el tribunal. Y se produjo una sangría importante en el SADRA (Sindicato de Árbitros de la República Argentina) cuando el secretario general del gremio, Guillermo Marconi, tras el escandaloso arbitraje en el partido Estudiantes de Río Cuartos – Defensores de Villa Ramallo cuando denunció que había una asociación destinada a digitar resultados y apuntó directamente contra Pablo Toviggino, titular del Consejo Federal. Signos inequívocos de que algo funciona mal.


Las esquirlas llegaron a Salta

También las sospechas apuntaron al ascenso de Central Norte. Franco Sosa, presidente de Ñuñorco señaló abiertamente la mano del Consejo Federal con el fallo que lo favoreció en la protesta sobre la indebida inclusión de Álvaro Lozano que no volvió a jugar hasta la revancha de la final (también fue objetada esa inclusión y todavía está pendiente el dictamen).

Pero la denuncia más fuerte la hizo el presidente de Guaraní Antonio Franco que señaló que a Central Norte le cambiaron la llave, debía jugar contra Güemes de Santiago pero como es un club de la liga que presidía Pablo Tovigino, titular del Consejo Federal, lo mandaron a jugar contra el ganador de la zona Litoral Norte para evitar el cruce de salteños y santiagueños con Peñarol de San Juan, el equipo “bendecido” por el sanjuanino Chiqui Tapia, siempre según los dichos del presidente de Guaraní.

Además también hizo una airada denuncia (mediática) por la convalidación del gol azabache en el triunfo en Misiones marcado en clara posición adelantada por un árbitro que en un año tenía muy pocos partidos en su haber.

Y luego desde Misiones pidieron el cambio de la terna porque el santiagueño designado, Rodrigo Rivero, ya había sido recusado en la última final jugada por el Cuervo ante Racing de Córdoba.

 

La denuncia de Crucero

Crucero del Norte, a pesar de haberle ganado a San Martín de Formosa en el Federal A realizó en febrero pasado una enérgica protesta por el tendencioso arbitraje de Adrián Franklin, el árbitro de la polémica final por el Federal A.

“Nos perjudicó. Sentimos que puso en riesgo nuestro trabajo. Adicionó 11 minutos y que hubiera pasado si nos empataban o daban vuelta el partido. No es la primera vez que nos pasa y ahora, aunque nunca nos quejamos, no queremos que nos dirija más esta terna”, señaló el titular del club misionero.

La renuncia del presidente del Tribunal

El arbitraje de Alvarado-San Jorge fue lamentable. Renuncio por un cúmulo de situaciones, pero sobre todo por los arbitrajes en estas categorías del fútbol argentino. Se vienen reiterando hechos que me causan fatiga moral", disparó Antonio Raed, el presidente del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino antes de presentar la renuncia a su cargo -que será efectiva cuando sea aceptada de acuerdo a sus palabras.


Salteño complicado

El sitio web catamarqueño “Botineros” sacó a la luz una investigación y un audio que “escracha” al juez Aníbal Calderón, de la Liga Metanense, a quien se acusa de haber recibido dinero. Un periodista se hizo pasar por un dirigente y grabó la charla con el árbitro.

En el audio se escucha cómo el falso directivo le recuerda a quien supuestamente es el árbitro salteño que el club Bañados no fue muy favorecido, a lo que el supuesto Calderón lo paró: “Maestro, yo te cobré un penal, con ese lo empatan. Y te cobré un gol que pasó sobre la línea.

Primero hablamos -con el presidente del club- de una plata grande, pero por lo menos que me tire veinte mil. Yo confío en la palabra de él, yo le di mi palabra y le prometí que no iban a perder, que iban a ganar o empatar”, expresa en el audio el supuesto árbitro salteño.