08 Julio 2019

Sor Lucía: monja tucumana apoya la lucha de Messi contra los corruptos de la Conmebol

El enfrentamiento entre Lionel Messi y la Conmebol, desatado después de los dos últimos partidos de la Selección Argentina en la Copa América, generó repercusiones y análisis en el ambiente futbolístico de todas partes del mundo.

Sin embargo, el astro argentino recibió el apoyo desde el rincón menos esperado: una monja argentina radicada desde hace años en Cataluña expresó mediante un video un mensaje de aliento al capitán albiceleste y el documento no tardó en viralizarse en las redes sociales.

Se trata de sor Lucía Caram, nacida en Tucumán en 1966, pero radicada en Barcelona desde hace más de diez años. En el video, de unos 47 segundos de duración, se ubicó detrás del reclamo del astro futbolístico, en su denuncia contra los presuntos manejos inapropiados de la Conmebol durante el transcurso de la Copa.

"He seguido un poco lo de la Copa de América y simplemente quiero manifestar mi apoyo a Leo Messi. Parece ser que se han ensañado con él", inició su exposición la monja del Convento de Santa Clara de Manresa, en Barcelona.

"Como siempre, ha dado lo mejor de sí y él ha hablado claro: corrupción, manipulación, arbitrajes muy arbitrarios, penaltis no vistos, no querer revisar lo del VAR y después esta tarjeta colorada absolutamente injusta", continuó.

La actual Copa América fue un torneo que encontró a un Messi más destacado por lo que ocurrió fuera de la cancha respecto a su producción dentro de la misma: desde el furor causado por su decisión de cantar el himno argentino por primera vez hasta sus filosas palabras contra la Conmebol después de los encuentros ante Brasil y Chile.

"Todo mi apoyo, Leo, y tú continúa jugando al fútbol. No entres en las dinámicas perversas de los que han querido corromper lo que es el deporte, el fútbol y el buen hacer. Sigue siendo el mejor jugador del mundo", le dedicó Sor Caram, quien finalizó su testimonio con la sentencia: "Un abrazo, Leo. Contigo hasta la muerte".

Caram se convirtió en una suerte de celebridad eclesiástica en España. Habitual a pasearse por diferentes estudios de televisión, la representante religiosa también logró hacerse un lugar en las redes sociales: superó los 200 mil seguidores en Twitter, lo que provocó que se ganara el apodo de "La monja tuitera" en el país ibérico.

"Dicen que soy una monja inquieta e inquietante", reza su biografía en la red social del pajarito. Precisamente, sus dichos provocaron dolores de cabeza a lo largo de los años incluso a las autoridades eclesiásticas de la propia ciudad de Barcelona.