11 Enero 2020

Se evaporó el sueño de Kevin Benavides

El sueño de Kevin Benavides de ganar el Rally Dakar sufrió un duro revés durante la sexta etapa. Su Honda sufrió una imperfección que lo obligó a llegar a remolque a la meta con casi cuatro horas de retraso.

De esa forma, Benavides cayó hasta el puesto 28, sin posibilidades de pelear el liderato. Con su retraso, el argentino mejor colocado pasó a ser su hermano Luciano, que finalizó quinto en el parcial de 830 kilómetros y avanzó hasta el séptimo puesto de la general, a 39 minutos de primero.

La etapa 6 del Dakar 2020 significó la culminación de la primera mitad del rally celebrado en Arabia Saudita pero también marcó el final de las chances que tenía Kevin Benavides de salir campeón en motos ya que el piloto argentino sufrió una falla en el motor que lo dejó varado en el camino a 44 kilómetros de terminar el tramo especial y perdió más de tres horas y media, lo que lo posicionó en la ubicación 27 de la clasificación general. Ahora, los únicos argentinos entre los primeros 10 son Luciano Benavides y Franco Caimi, que están séptimo y décimo respectivamente.

La jornada había arrancado muy bien para el motociclista argentino, que lideraba la etapa y atacaba de manera peligrosa a Bravec en la cima de la general. Sin embargo, su moto se descompuso a 44 kilómetros de la meta en Riyadh y debió esperar que otro competidor lo remolcara. Por eso, el salteño perdió tres horas y 52 minutos y una penalización de 15, que le quitó toda posibilidad de pelear por la punta.

“Venía haciendo una muy buena etapa. Mi motor dijo basta a 40 Km del final, sin poder creerlo decidí hacer lo que llevo adentro y es no bajar los brazos, en vez de llamar al helicóptero para que me busque, me quede esperando por más de dos horas hasta lograr que alguien me empuje, la mayoría no quiso y luego mi héroe apareció, muchas gracias Leo Cola por frenarte y ayudarme a pasar los últimos km hasta el final. Fue toda una odisea cruzar las dunas tirando con otra moto y soga. Mañana (por hoy) cambiamos motor, aprovecharé el día de descanso para resetear chip y salir a Disfrutar de la segunda semana” comento el piloto salteño luego de llegar a destino.

Con su retraso, el argentino mejor colocado pasó a ser su hermano Luciano, que finalizó quinto en el parcial de 830 kilómetros y avanzó hasta el séptimo puesto de la general, a 39 minutos de Bravec, que tuvo una jornada muy cómoda al ganar la etapa y estirar su ventaja sobre el chileno Pablo Quintanilla y el australiano Toby Price.

“Hoy me tocó vivir un lindo y un horrible momento, por primera vez en el Dakar fuimos juntos con mi hermano gran parte del día, veníamos haciendo un gran trabajo entre los dos dentro de los cinco mejores, disfrutando el momento, todo estaba bien. Y de un segundo a otro vi cómo se desvanecía todo el esfuerzo que hacemos durante el año en busca de nuestro sueño en el Dakar, realmente horrible parar y no poder ayudar ni hacer nada, tuve que irme y dejar tirado a mi hermano (Kevin)  en el desierto sabiendo todas las chances que tenía para pelear por ganar la carrera.  Pero bueno esto es así y ahora tenemos día de descanso así que a poner la cabeza en frío y seguir que todavía quedan 6 etapas más” comentó Luciano luego de finalizar la etapa.