Franco Hessling

Franco Hessling

No son pocos los que desconfían de las intenciones filantrópicas del magnate televisivo y presidente de San Lorenzo. Su vínculo con Lammens invita a pensar un salto definitivo a la política partidaria. 

La posibilidad de que el coronavirus también desembarque en Salta nos habilita a pensar qué tan preparados estamos para resistir una pandemia. 

Una nueva decisión del presidente restringe la posibilidad a que la Justicia solicite intervención a los agentes de inteligencia. Una forma de evitar problemas entre dirigentes, para nada una manera de erradicar las prácticas de espionaje inconstitucionales que usan todos los gobiernos contra los luchadores sociales.

Una vieja leyenda melmaquiana cuenta que el coronavirus es una brujería que sólo se acabará cuando el primer infectado sea asesinado por la fuerza opresora de las lampalaguas sudamericanas.

El discurso de apertura del año legislativo, además de los folletines de El Tribuno, demuestran la clara intención del romerismo de bajar la guardia ante la administración provincial.

Bunge era resistido por buena parte de la intelectualidad argentina, etiquetado tanto como “positivista” que como “gorila”. Amén de esos motes, pocos se atrevieron a cuestionar su solvencia como teórico, pese a que él sí se enfrentó a popes científicos como Karl Popper.

El joven legislador que no registra ninguna trayectoria militante, y que hasta ahora se jactaba de experiencia en el manejo empresarial, quedó esta semana en el centro de la polémica por la emisión de más de 120 cheques sin fondos durante el año pasado.

Hace pocos días se conmemoró el natalicio del prócer, a quien seguramente le hubiesen repugnado las excusas que hoy pone la clase dirigente para justificar la falta de soluciones inmediatas a los problemas urgentes. 

Alberto Fernández estuvo en Francia y, en una de sus actividades, respondió sobre las responsabilidades históricas del peronismo con el cinismo de la fe juandominiguista: excomulgando los peores exponentes y asumiendo que todo lo bueno en Argentina lo hicieron ellos.

El ex intendente de Quijano está siendo investigado por ese ingente monto, situación que no sorprende si se tienen en cuenta sus propios antecedentes, pero también si se pasa revista por la forma en que el ex gobernador se vinculó con los jefes comunales.

Según admitió Matías Lammens, ministro de Turismo y Deportes de la Nación, la provincia trepó un 10% en cuanto a ocupación hotelera con respecto al primer mes del año pasado. 

Esta semana se manifestaron en la Legislatura, solicitan que el Ejecutivo nacional aporte soluciones para que puedan afrontar el pago de los créditos que les fueron otorgados y que, a raíz de la inflación de Cambiemos, se tornaron impagables.

Ante la información de nuevas muertes en el norte salteño, reaparece la escasez de datos que dejó el Ministerio de Primera Infancia de la gestión Urtubey, que, supuestamente, venía generando bases de datos tan sofisticadas que hasta permitirían prever casos de embarazo adolescente.

Lo ocurrido el fin de semana en Villa Gesell dejó al desnudo las contradicciones en sectores dispares de la sociedad. Los ricos que pretenden eximir a los violentos por su condición de clase y los “nacionales y populares” que condenaron a los rugbiers pero nada dicen de las patotas sindicales. 

Declaraciones recientes del vicepresidente de la Sociedad Rural salteña pusieron sobre el tapete, nuevamente, la tensión con el Gobierno nacional. De refilón, eso reaviva un punto nodal para el Gobierno provincial y sus pretensiones de mantener buena relación con la administración de Fernández. 

Como todos los años desde hace cuanto menos un lustro, los fines de semana son un calvario para quienes no tienen más opción que refrescarse en los cauces fluviales cercanos a la capital provincial.