Franco Hessling

Franco Hessling

El joven legislador que no registra ninguna trayectoria militante, y que hasta ahora se jactaba de experiencia en el manejo empresarial, quedó esta semana en el centro de la polémica por la emisión de más de 120 cheques sin fondos durante el año pasado.

Hace pocos días se conmemoró el natalicio del prócer, a quien seguramente le hubiesen repugnado las excusas que hoy pone la clase dirigente para justificar la falta de soluciones inmediatas a los problemas urgentes. 

Alberto Fernández estuvo en Francia y, en una de sus actividades, respondió sobre las responsabilidades históricas del peronismo con el cinismo de la fe juandominiguista: excomulgando los peores exponentes y asumiendo que todo lo bueno en Argentina lo hicieron ellos.

El ex intendente de Quijano está siendo investigado por ese ingente monto, situación que no sorprende si se tienen en cuenta sus propios antecedentes, pero también si se pasa revista por la forma en que el ex gobernador se vinculó con los jefes comunales.

Según admitió Matías Lammens, ministro de Turismo y Deportes de la Nación, la provincia trepó un 10% en cuanto a ocupación hotelera con respecto al primer mes del año pasado. 

Esta semana se manifestaron en la Legislatura, solicitan que el Ejecutivo nacional aporte soluciones para que puedan afrontar el pago de los créditos que les fueron otorgados y que, a raíz de la inflación de Cambiemos, se tornaron impagables.

Ante la información de nuevas muertes en el norte salteño, reaparece la escasez de datos que dejó el Ministerio de Primera Infancia de la gestión Urtubey, que, supuestamente, venía generando bases de datos tan sofisticadas que hasta permitirían prever casos de embarazo adolescente.

Lo ocurrido el fin de semana en Villa Gesell dejó al desnudo las contradicciones en sectores dispares de la sociedad. Los ricos que pretenden eximir a los violentos por su condición de clase y los “nacionales y populares” que condenaron a los rugbiers pero nada dicen de las patotas sindicales. 

Declaraciones recientes del vicepresidente de la Sociedad Rural salteña pusieron sobre el tapete, nuevamente, la tensión con el Gobierno nacional. De refilón, eso reaviva un punto nodal para el Gobierno provincial y sus pretensiones de mantener buena relación con la administración de Fernández. 

Como todos los años desde hace cuanto menos un lustro, los fines de semana son un calvario para quienes no tienen más opción que refrescarse en los cauces fluviales cercanos a la capital provincial. 

El Intransigente fue un diario soberbio de la cultura salteña que reapareció hace algunos años, aunque con otro estilo y perspectiva. Algo caracterizó su resurgimiento: el ataque visceral al romerismo. Sin embargo, la personaje del año 2019, para ese medio, fue Bettina Romero.

Lo que se desenvuelve como una tensión vívida, en realidad podría ser una ficción de conflicto, o tal vez, una demostración de fuerzas entre el nuevo gobierno y los grupos que pretenden marcarle la cancha.

Otro de los puntos que hereda el gobierno entrante es la contradicción entre protección medioambiental y modelo productivo, algo que podría armonizarse o silenciarse si los dirigentes concilian en que hay decisiones que escapan a la Provincia.

El juicio con capitales austríacos sería una de las grandes malas noticias económicas que experimentaría la Provincia, aunque, como contrapeso, esta semana el Gobierno nacional anunció que desactivará el acuerdo que Macri había entablado con los gobernadores hace dos años.

Darío Madile por el saenzismo, Ángel Causarano por el romerismo y Alberto Castillo como el candidato más votado son los nombres que pican en punta para ocupar el puesto que deja vacante Matías Cánepa.

Las declaraciones de Bettina y los rumores, más la maniobra de Sáenz de acomodar a 500 personas de su gestión en planta permanente, despertaron inquietudes entre los trabajadores. Pedro Serrudo se mostró confiado en que no habrá inconvenientes con la nueva administración.