13 Diciembre 2017

Castillo de naipes

Por Carlos Almeida
La construcción política de Mauricio Macri tiene algo de incongruente. Todos los sectores políticos y económicos –estos últimos, los dueños del poder real en la Argentina– coinciden en que está fuerte en la actualidad, pero que sus decisiones políticas, incluida la financiera y las “gaffes” que cometen sus subordinados, como Patricia Bullrich, Marcos Peña o Gabriela Michetti, hacen que esa estructura se fragilice al extremos de ir convirtiéndose a término en un castillo de naipes.

Sería ocioso hacer una lista exhaustiva de los “errores” cometidos por la administración Macri en los dos años que lleva de gobierno. Son muchos y sin querer ser catastrófico, es imposible saber cuáles fueron las peores. Algunas son deicidamente incoherentes y se parecen más a caprichos de adolescente que tiene que afirmar su personalidad que a determinaciones de un Jefe de Estado. Lo mismo es válido para muchos de sus ministros y funcionarios. Lo cual en sí es preocupante.

Pero como hay que comenzar por algún lado en este  maelström (1). Comencemos por la política financiera, que es la más fácil de entender. El desbarajuste fiscal al cual se ha llevado a la Argentina de la mano de Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Mario Quintana y Nicolás Dujovne, es un berenjenal del cual será difícil salir. Este “Dream Team”, están consiguiendo lo que ni Martínez de Hoz y Domingo Cavallo juntos lograron. Endeudar la Argentina a niveles siderales, con una perspectiva a larguísimo plazo más que sombría. A tal punto que nuestro país se está nuevamente convirtiendo en uno de los mejores ejemplos de lo que no debe hacerse, mereciendo por ello las calurosas felicitaciones del FMI, Banco Mundial y OCDE nuevamente. Estamos de fiesta y falta solamente la pizza con champagne para completar el cuadro.

Si vamos apara el lado de la inflación, también vemos, con cierto asombro, que a pesar de todas las medidas tomadas, aparentemente, para reducirla, solo se ha conseguido incrementarla, golpeando al bolsillo de los más frágiles, os jubilados, que pronto recibirán un sablazo importante. Seamos claros, la reforma previsional se implementará, a como dé lugar, por ley o por decreto, o por el dictado de medidas periféricas – Medicamentos, descuentos PAMI, reducción en la calidad de las prestaciones, y otras medidas por el estilo- , como resoluciones, que irán cercenando el poder adquisitivo de la clase pasiva. No solo de dos aumentos anuales viven los jubilados. El credo neoliberal exige que se los reduzca al mínimo indispensable. Recordemos la frase de Christine Lagarde, presidente directora general de FMI :  “Los ancianos viven demasiado y es un riesgo para la economía mundial”. Toda una definición, que los alumnos locales, aplicados y obedientes aplican sin ningún tipo de cuestionamiento.

La caída del consumo en las clases trabajadoras y las clases medias es cada vez más evidente, si bien hay una parte de esas mismas clases medias, que por su composición social, pretende seguir aparentando que “les va bien”, aunque hagan malabares para cerrar las cuentas cada fin de mes y utilicen el aguinaldo y en algunos casos los premios que otorgan ciertas empresas, les sirvan para tapar agujeros. Por supuesto no se privan de utilizar medios de crédito, como las tarjetas para paliar la situación, al mismo tiempo que generan un círculo vicioso que los complica cada vez más. Así todo, muchos de ellos son fervientes defensores del neoliberalismo. Algo así como un suicidio colectivo, al cual los está llevando la revolución de la alegría.

Otro aspecto es el Pacto Fiscal, que recibió la adhesión de casi todas las provincias – todas salvo San Luis – firmaron esos documentos vergonzantes, donde la Nación le pide a los estados provinciales que se sometan a una ajuste en regla para resolver los desatinos cometidos por sus políticas erradas. Al mismo tiempo, amputa de recursos a las provincias, prometiéndoles mañanas radiantes… dentro de unos años, muchos años. Los más preocupados son los más de 2.200 intendentes, que deberán hacer frente a gestiones privados de recursos y que son el primer escalón del Estado ya son quienes están en contacto directo con los ciudadanos, y en algunos casos dependen directamente de las remesas de dinero que les envían los gobernadores, los mismos que firmaron la rendición. Un caso casi kafkiano.

Pasando a otras consideraciones, para hacer pasar estos malos tragos, el gobierno nacional debe contar con algunas herramientas, sobre todo de comunicación para poder contrarrestar el enojo. Ahí ya entramos en otro entramado, más complejo y complicado para el ciudadano de a pie. Se trata del ya conocido “blindaje mediático”. Sin caer en especulaciones conspirativas,  pero basándose en ejemplos a lo largo de la historia, y del presente, es innegable que los poderes  de la prensa son enormes, sobre todo cuando son dirigidos con el fin de dictarle la conducta  los gobiernos. No es casualidad que el 7 de junio sea en nuestro país el día del periodista. La Gazeta de Buenos Ayres fue un diario oficialista, creado por Mariano Moreno y durante los primeros meses de la Revolución de Mayo el único medio circulante en el virreinato.

El gobierno cuenta con un aparato mediático con gran poder de fuego… ¿O será al revés? Se podría decir que un aparato mediático con gran poder de fuego cuenta con un gobierno. La pregunta merece ser hecha. Si se presta atención es visible y palpable la influencia que tienen algunos medios sobre el gobierno y como le marca la agenda… o para decirlo de otra forma, le marca la cancha y cuando algo le molesta, le cuenta las costillas. Le dicta conductas y hasta pone en la balanza ese poder terrible para silenciar, mediante aprietes a otros medios. Ya sea mediante la persecución (fiscal, sobre todo) y por la compra de su paquete accionario, para así anularlos.

Quedan algunos bastiones, hasta ahora inconquistables, que resisten valientemente y que tratan de decir lo que ese poder no quiere que digan. Es una espina clavada entre los dedos, que aún no saben – o no se animan – a resolver.

Basta con ver los acontecimientos de los últimos meses y el accionar del gobiernos ante hechos como: Santiago Maldonado, Paradise Papers, represiones y asesinato en Neuquén de Rafael Nahuel, El ARA San Juan, la emisión de deuda desenfrenada, detenciones arbitrarias, elucubraciones judiciales de Bonadío & Co… la lista sigue y es larga, muy larga. Pero si a esos sucesos se los toma uno por uno y se los analiza, la evidencia es que se parecen más a manotazos de ahogado, que a decisiones políticas y a reacciones de un gobierno fuerte ante hechos imprevistos. Son signos manifiestos de debilidad.

Para un analista más o menos perspicaz, no es muy difícil comprender que hay algo que no funciona bien. No hay una dirección coherente, como si nadie estuviese el mando y organizara las cosas. Muchas se asemejan a iniciativas individuales, más que a un programa de gobierno. Por otra parte, todo hace pensar que a Mauricio Macri le dieron un manual de instrucciones del neoliberalismo que aplica mal. Sin embargo esas instrucciones son muy claras. Está leyendo todo al revés y en poco tiempo sus patrones le van a dar un severo tirón de orejas y él lo sabe. Eso lo pone nervioso.

Los vientos que vienen soplando pueden voltear en un suspiro ese castillo de naipes, sepultando a millones de personas bajo sus escombros, como en diciembre de 2001. No por las mismas causas, pero esos mismos vientos pueden tener efectos devastadores sobre la Argentina.

 

(1) Maelström es un gran remolino que se halla en las costas meridionales del archipiélago noruego de las islas Lofoten, en la provincia de Nordland.