25 Julio 2019

Urtubey y Romero: a pelear por el segundo puesto

Con la posibilidad certera de que Leavy gane en la terna de senadores nacionales, los espacios de los dos últimos gobernadores y líderes políticos de Salta se batirán a duelo por ver quien queda fuera de la Cámara Alta del Congreso de la Nación. 

Por Franco Hessling

Continuemos con el análisis de las consecuencias de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 11 de agosto. En la columna de ayer habíamos tomando en consideración cómo podría quedar trazado el escenario en la puja por el sillón de Rivadavia, donde el gobernador Juan Manuel Urtubey podría jugar un rol clave para desarticular al tercer espacio, que se supone que le resta más al oficialismo que a la oposición peronista-kirchnerista.

Sin detenernos más en la polarización nacional y la suerte que podría correr Consenso Federal y el propio Urtubey a partir de eso, nos concentremos ahora en una situación sobradamente atípica para lo que fueron los últimos 24 años en la provincia y, más en general, para lo que fue la hegemonía y el poder en una Salta tradicionalmente manejada por los sectores patricios.

La compulsa por los tres cargos a senadores nacionales por Salta tiene a Marcelo Lara Gros del Partido Renovador como representante del oficialismo provincial, que llamaremos amistosamente “grandburismo”, a la fracción que acompaña a Mauricio Macri que lleva al exgobernador Juan Carlos Romero, el único que busca renovar su escaño, y al peronismo-kirchnerismo que enarbola la candidatura de Sergio “Oso” Leavy.

Lo que anticipan las encuestas y sensaciones, incluso de los sectores menos beneficiados por esas predicciones, es que quien se coronará será el ex intendente de Tartagal y actual diputado nacional, quien ya en 2017 estuvo muy cerca de ser el más votado, causando sorpresa en el viejo patriciado salteño. Por lo tanto, los que pelearán por el segundo lugar serán los espacios de Juan Manuel Urtubey, en la figura de Lara Gros, y el propio Juan Carlos Romero, los últimos dos gobernadores de la provincia.

No son sólo los últimos dos gobernadores que tuvo la provincia, lo que abarca un lapso de casi un cuarto de centuria, sino que son los últimos dos grandes líderes que han tenido la política y el poder local. Situación que, como ya hemos develado en esta columna, no alcanza a Leavy, quien no reúne los engranajes y características para ser el próximo “taita”. Al menos no con el modelo patricio al que estamos acostumbrados.

La cuestión no es sólo de ordenamiento, de si segundo, tercero o primero, lo que sucede es que por primera vez en mucho tiempo los dos últimos gobernadores relegarán tanto poder que alguno de ellos quedará fuera de la Cámara Alta de la Nación. Y eso, para el caso de Urtubey, es otro factor que le resta poder para sus negociaciones con los actores nacionales de peso durante el año que viene.

A partir de esa situación atípica, donde los dos últimos grandes líderes de la provincia mirarán la contienda provincial desde abajo, los reacomodamientos provinciales bien podrían acabar con una irrupción al poder de sectores que tradicionalmente habían estado marginados de los altos mandos de gobierno. Eso, de todos modos, no garantiza que vaya a haber grandes cambios luego. Podría tratarse de un nuevo caso de “cambiar para que nada cambie”.

De igual manera, y esto será material de análisis en la columna de mañana, ese marco engloba todo un entramado del que podrían emerger nuevos liderazgos y protagonistas, pero sobretodo nuevos espacios políticos con relevancia en la distribución de poder local.