26 Julio 2019

Evita: Pasado, presente y futuro de una pasión

Pocas veces un personaje ha despertado durante tanto tiempo las pasiones como en el caso de Eva Perón.

Por Carlos Almeida

Es obvio decirlo, pero de todas maneras hay que situar el personaje en la historia. María Eva Duarte de Perón, falleció el 26 de julio de 1952. Una mujer que siguiendo los pasos de su marido, y sin ocupar ningún cargo oficial transformó la realidad social de la Argentina de manera indeleble a lo largo de los cuatro años que duró su gestión al frente de la Fundación por ella creada el 8 de julio de 1948. La Fundación distribuía libros, alimentos, ropa, máquinas de coser, y juguetes para familias carenciadas del país. Su obra fue excepcional para la época. Se encargó de construir grandes complejos hospitalarios, casas de ancianos, casas para madres solteras, para jóvenes que llegaban desde todo el territorio argentino a la capital para continuar sus estudios. Los fondos de la Fundación provenían de aportes voluntarios sobre los jornales de los obreros argentinos dos veces al año, así como donaciones de empresas privadas. En Salta, el día 22 de agosto de 1952, quedó oficialmente habilitado el Hogar Escuela “Coronel Juan Domingo Perón” hoy llamado “Carmen Puch de Güemes”. Los hogares escuela creados por Eva Perón  a través de la Fundación que llevó su nombre se hicieron para prestar amparo a chicos de escasos recursos. Estas instituciones brindaban formación integral, principalmente a quienes sus necesidades no podían ser satisfechas por sus propias familias. En todo el país se construyeron dieciocho de estos hogares. Atendían a niños de 4 a 12 años, hijos de padres sin recursos, que estudiaban como internos o externos según las necesidades. Las características que debían ofrecer estos establecimientos, recuerdan que Eva Duarte los definía “más hogar que escuela”.

Sus logros fundamentales fueron

8.726 chicos fueron internados para su cuidado en colegios o instituciones de la Fundación entre 1948 y 1950. 25.320 vacantes tenían los 19 Hogares Escuela, entre los ya construidos y en construcción por la Fundación, en julio de 1952; distribuidos en 16 provincias. Los niños ingresaban como internos —por razones de extrema pobreza o distancia— o externos. En los dos casos concurrían a la escuela estatal en un turno y en el otro recibían apoyo escolar en el Hogar. 22.650 camas tenían los 21 hospitales y policlínicos construidos por la Fundación en 11 provincias. 181 proveedurías fueron abiertas por la Fundación con el propósito de abastecer los artículos de 1ª necesidad para las familias en forma regular y a bajos precios. 120.000 niños participaron del tercer certamen de los Campeonatos Infantiles "Evita" y los juveniles "Juan D. Perón", organizados desde 1949 en forma anual. Entonces se realizaba un amplio control sanitario a nivel nacional, realizado por el Departamento médico de la Fundación Eva Perón a cada uno de los participantes. 3.000.000 de libros, juguetes, máquinas de coser, bicicletas, y prendas de ropa distribuía anualmente la Fundación. 2.350 ancianos fueron internados en los hogares para ancianos que construyó la Fundación. 20 países recibieron ayuda de la Fundación en 1950. Se les enviaban víveres, medicina y ropa. Este cronista encontró a un anciano en las Islas Canarias que se decía “peronista ya que la Señora evitó que los españoles se murieran literalmente de hambre”. Amada y odiada, querida y detestada, Evita despertó los más nobles sentimientos y también los más bajos de todos los instintos. Fue endiosada, y muchos otros desearon su muerte. Sin embargo, su vigencia, luego de 67 años de su partida hay algo que llama la atención: su vigencia. Para algunos es emocionante – y para otro irritante – esa vigencia. Ver a jóvenes con una remera con el retrato de Eva- y reivindicando su figura y su accionar, no deja de llamar la atención. Es símbolo es fuerte. Muy pocos personajes de la Historia han logrado eso. Que “Esa mujer”, como la describió Rodolfo Walsh, esté hoy donde está, fruto del resguardo de la memoria de muchas personas sea considerada un ícono, que haya sido personaje de muchas películas, libros, obras de teatro, comedias musicales, que su efigie esté pintada en miles de paredes, personificada en cientos de esculturas, anclada en la memoria de millones de personas no es casual. Estudiar ese fenómeno cultural es un trabajo interesante. Por otro lado, y desde otro lado, es innegable que su figura también provoca el rechazo – casi  visceral, de parte de personas que no soportan esa permanencia -. Al punto que en antiguo Ministerio de Obras Públicas, hoy Ministerio de Desarrollo Social y de Salud de la Nación, en Av. 9 de Julio 1925, en Buenos Aires, se haya ordenado apagar las luces que iluminaban las esculturas de hierro puestas hace unos años. Como si con eso fuera suficiente para invisibilizarla. A pesar de todo lo hecho para desaparecerla de la memoria colectiva, es innegable que Evita volvió y es millones. No hay ninguna duda en afirmar que es eterna en el alma de su pueblo.