02 Agosto 2019

Sáenz convoca a todos: ¿acercamientos ideológicos o desesperación pre-electoral?

Por Franco Hessling
La semana pasada, el intendente capitalino convocó a diversos espacios para acompañar su candidatura a gobernador, de hecho, mencionó incluso al kirchnerismo. El gesto puede leerse ora como una perspectiva de ampliación, ora como un manotazo de ahogado.

Pocos días antes de las primarias expira el plazo para inscribir frentes en el plano provincial, que, como ya han venido anticipando muchos dirigentes, seguramente tendrá particularidades con respecto al marco nacional.

Sin embargo, huelga redundar en análisis ya hechos, hay que indicar que el influjo de polarización entre dos grandes tendencias podría replicarse en Salta, sobretodo si el “grandburismo” queda mal parado tras la actuación electoral de Juan Manuel Urtubey como pre-candidato a vicepresidente.

Ante esa posibilidad, cada vez más inminente, de que en Salta haya una polarización que replique los ánimos de la compulsa nacional, los principales referentes de los espacios en pugna empiezan a observar que no basta con las fuerzas propias y que necesariamente deberán abrir sus frentes para generar mayor músculo electoral. Además, observan que la carrera por capturar dirigentes es descarnada y que no hay tiempo que perder.

Por ejemplo, el espacio peronista-kirchnerista del Frente de Todos en Salta, que en principio tiene como principal referente a Sergio “Oso” Leavy, primero captó a espacios del progresismo duro, como Unidad Popular, y luego hizo giratoria la puerta de entrada para que arribaran dirigentes tan abigarrados, para nada emparentados con lo nacional y popular, como Javier David, Jorge Guaymás y Lucas Godoy.

Este último, no es ocioso decirlo, augura que Santiago Godoy y todo su aparato, importante en Salta capital, formarán parte de este sector en las elecciones provinciales. Asimismo, en el flanco del ala oficialista, los alineados a la Casa Rosada y a Consenso Federal, quienes profesan un anti-populismo exacerbado, se encuentran a la cabeza el intendente de la capital, Gustavo Ruberto Sáenz, quien evita usar su primer apellido para borrar las huellas de su alcurnia y aparentar una procedencia más humilde.

Ya hemos mencionado antes la llegada a este espacio de varios dirigentes de poca relevancia, como Matías Posadas, Frida Fonseca, Carlos Morello, Gastón Galíndez y Emanuel Sierra. Ahora bien, tomemos las más recientes declaraciones políticas del intendente y analicemos el trasfondo. En un acto de campaña llevado a cabo la semana pasada en el Centro Argentino, el jefe comunal, que supo ser aliado de Sergio Massa, de Mauricio Macri y más recientemente de Juan Manuel Urtubey, se expresó de un modo aperturista que hasta el momento no había esbozado. “Les pido amigas y amigos, que con grandeza y humildad, recibamos a todos: peronistas, radicales, independientes, macristas, kirchneristas, los que quieran que se sumen a este gran frente salteño. Este si es el frente de todos, de todos y cada uno de los que quieren vivir mejor”, vivó el intendente en plena euforia.

El incontrastable pedido a que la militancia que apoya al oficialismo nacional se vuelva permeable a recibir a quienes hasta hace sólo semanas eran enemigos de la patria y la república habla más de nerviosismo que de acercamientos ideológicos.

Es que Sáenz empieza a vislumbrar que la elección provincial no será tan sencilla y que, sin sorpresas, bien podrían dejarlo fuera de la Casa de Gobierno de Grand Bourg, pese al apoyo que está recibiendo del alicaído sector del “grandburismo”. Resta saber qué dirigentes de esos tan variados espacios a los que convocó Sáenz serán los que finalmente queden de su lado en la contienda provincial.

Por lo pronto, la mayor parte de las deserciones significativas de Grand Bourg, por volumen electoral, historia e influencias, han partido hacia el Frente de Todos.