15 Agosto 2019

Cómo condicionan los resultados del domingo el armado provincial del Frente de Todos

Por Franco Hessling
Aunque la elección fue contundente, el armado de las listas para la elección provincial debe ser lo suficientemente cuidadoso para contener a quienes por el momento están del lado de Leavy para pelear la gobernación.

El gran ganador salteño de las elecciones el domingo, indudablemente, fue Sergio "Oso" Leavy, sobre quien se especulaba que podía tener sorpresas en cuanto al corte de boletas y, sin embargo, los porcentajes de la fórmula presidencial en la provincia poco distaron de sus propios números. Algunos se lo atribuyen al sistema de votación en papel, y parte de razón tienen, pero no es menos cierto que la elección del diputado nacional fue contundente.

Ganó en prácticamente toda la provincia y arañó el 50% de los votos, una cifra digna sólo de los oficialismos que suelen, como se dice, correr con el caballo del comisario. En este caso, ante la vacancia de un oficialismo robusto que quedó en tercer lugar, la posta la tomó el ungido de Cristina en Salta, el ex intendente de Tartagal.

Por si algo causa dudas todavía sobre el gran domingo electoral de Leavy, quien tiene como principal apetencia la gobernación antes que la senaduría nacional, hay que señalar que en la capital provincial, donde se supone que está su punto flaco, sólo perdió por 10 puntos si se suman los votos de Juntos por el Cambio y Consenso Federal.

En cambio, y esto ya se ha señalado en las páginas de este diario, en el terruño de Leavy, donde se suponía que Gustavo Sáenz no tiene tanta fuerza, la diferencia fue todavía mayor de lo que se esperaba. En San Martín, segundo distrito en importancia electoral de la provincia, la diferencia fue de casi 50 puntos por sobre la suma de las dos opciones anti-peronistas/kirchneristas.

De igual manera, como hemos subrayado ayer, la elección provincial tiene sus particularidades y la peor actitud que puede adoptar Leavy y su Frente de Todos de ahora en más sería caer en el mal de los ganadores precoces. En ese caso, se vienen días claves en la disposición de los nombres propios en las listas, donde el trabajo será contener en vez de generar malestar.

Para esa misión, en primer lugar habrá que ver con qué aires arriba al frente el urtubeicista arrepentido Miguel Isa, quien con su Partido Felicidad tiene poco músculo que ofrecer, salvo por el crédito de Vaqueros, Tane Da Souza, aunque en un distrito con relevancia electoral minúscula. De todos modos, el ego a veces no se corresponde con los números y las negociaciones se avizoran arduas.

Sobre lo del ego y la distancia con los números hay que señalar el caso de Elia Fernández, Diego Saravia y la Unidad Popular de Edmundo Falú, Daniel Escotorín y María Lapasset, que acompañaron la lista de los dos primeros en estas primarias nacionales.

Hasta hace algunas semanas, con un convencimiento ajeno a la realidad y argumentando su determinación en su especialización en informática, Saravia -quien supo ser militante del ARI de Lilita Carrió y luego del Salta Nos Une de Juan Carlos Romero y Alfredo Olmedo- aseguraba que los números que tenían oscilaban los 30 puntos. Cuando el domingo se chocaron con la realidad de frente, la felicidad por la elección en general no tardó en opacarse por la conciencia de que para la elección provincial deberán relegar muchas posiciones, pues Leavy ya sabe que todo ese espacio, del que acabamos de mencionar al menos cinco nombres, tiene más dirigentes que votos.

Además, habrá que ver qué sucede con Walter Wayar y Kolina, que han venido trabajando juntos y que seguramente pretenderán tener espacio en las provinciales. Igualmente con Jorge Guaymás y el clan Godoy, que habían entrado por la ventana al frente, pero que con los números de este domingo seguramente querrán tener más protagonismo en los armados que se vienen.