09 Octubre 2019

Resultado prácticamente irremontable en la disputa por la gobernación

No sólo la diferencia de más de diez puntos torna muy difícil de revertir la tendencia revelada en las PASO, sino también la composición del resultado, es decir, que en la mayor parte de los departamentos se impuso el intendente capitalino.

Por Franco Hessling

 

El primer análisis que arrojan los resultados de las elecciones del pasado domingo nos desliza a una afirmación: sorprendió lo abultada de la diferencia, aunque no el orden en que terminaron los candidatos. Claro, nos estamos refiriendo puntualmente a la compulsa por la gobernación, donde la fórmula Sáenz-Marocco se impuso holgadamente a sus inmediatos perseguidores, Leavy-Estrada.

En las últimas semanas de campaña, pese a que ya nadie confía en las encuestas, se había hecho más fuerte la sensación de que el intendente capitalino se impondría al diputado nacional, algo que un par de semanas antes, cuando todavía estaba fresco el recuerdo del 11 de agosto (PASO nacionales), no parecía tan claro. Sin embargo, pocos se atrevían a vaticinar que la diferencia se ubicaría por encima de los 10 puntos.

En lugar de haber obtenido el beneficio de aparentes buenos candidatos en la capital, como David Leiva, Leavy terminó dilapidando el capital acumulado después de las PASO nacionales con una campaña mezquina, carente de ideas, acéfala de liderazgo y evasiva de propuestas que muestren fortaleza provincial. Por momentos pareció un nene cholulo tratando de fotografiarse siempre con Alberto o Cristina, pretendiendo así mostrar cercanía con esos líderes nacionales.

Lo de Estrada no distó mucho, tampoco generó comando, no aglutinó nuevas voluntades, causó reticencia por sus vínculos con el Banco Macro y terminó mostrándose irascible en cruces públicos con Sáenz. Como contrapartida, el vice elegido por el intendente, Antonio Marocco, guardó las formas, fue protocolar y se encargó de trabajar en lo que mejor sabe: la convocatoria y contención de dirigentes.

Conviene señalar también lo clave que resultó la intervención en la campaña de los armadores de Juan Manuel Urtubey, quien no sólo decidió apoyar a Gustavo Sáenz si no que también se propuso que Leavy no llegue a la gobernación. En particular fue Juan Pablo Rodríguez, ex ministro de Gobierno de Urtubey y principal operador, quien aterrizó en Salta de nuevo y ayudó a que el tramo final de la campaña lo halle mejor posicionado al jefe comunal capitalino. Sobre este punto profundizaremos en la columna de mañana.

Lo que resta decir, como primer análisis de los comicios recientes en la competencia por la gobernación, es que sólo una catástrofe sacaría a Gustavo Sáenz de Grand Bourg, o, visto desde la otra perspectiva, sólo un milagro colocaría a Leavy en esa misma posición. No sólo por la diferencia de más de diez puntos, sino también por la composición de la victoria de Sáenz, es decir, porque ganó en la mayoría de los departamentos de la provincia y obtuvo un triunfo contundente en la capital.

Nadie esperaba que Leavy ganara en la capital, sin embargo, sus aliados apelaban a una diferencia algo más estrecha que permitiera revertir la cuestión con la performance en el interior. Sin embargo, en algunos departamentos del Valle de Lerma el Frente de Todos terminó tercero, como en Rosario, y en Orán y Rivadavia no consiguió los números que se anticipaban.