24 Octubre 2019

Sáenz, cerca de la gobernación pero lejos del poder

El crecimiento de los Romero, el reingreso de Juan Pablo Rodríguez en la política provincial y un Urtubey que no tomará parte en la disputa provincial del año que viene se combinan como factores para avizorar que, aunque gane la gobernación, Sáenz podría quedar cercado.

 

Por Franco Hessling

Si la tendencia política, no sólo de las PASO del 6 de Octubre sino también de la campaña posterior, se mantiene hasta el próximo 10 de noviembre, el desembarco de Gustavo Sáenz en la Casa de Gobierno de Grand Bourg es prácticamente un hecho consumado. La diferencia en las PASO y los rearmados electorales tras aquella cita electoral han ido sucesivamente fortaleciendo las posibilidades del intendente capitalino de convertirse en gobernador.

En una lectura simplona y rápida podría decirse, entonces, que Sáenz podría convertirse en el próximo gran elector de la provincia, lo que le permitiría sostenerse en el gobierno por al menos dos períodos. Sin embargo, el escenario que se ha venido configurando en la Provincia empujaría al intendente y su entorno de confianza a sentir cierta preocupación. A pesar de estar próximos a tener el despacho más importante de Grand Bourg, el del gobernador, podrían quedar como uno de los sectores más desguarnecido para lo que se viene a nivel político.

Primero hay que señalar la situación del clan Romero, que tanto podía tener una derrota definitiva que lo aísle del poder político de modo rotundo, tras lo que fue un 2015 de gran remisión con la caída de Júcaro frente a Juan Manuel Urtubey, como podía tener una resuelta heredera del capital electoral de una familia ya histórica del establishment dirigencial salteño. Lo que sucedió fue esto último, confirmando el atisbo de esperanza que había dado Bettinita en 2017, cuando había sido la candidata más votada entre los diputados provinciales por la capital.

A ello hay que sumar la campaña por las bancas a senadores nacionales, en las que Juan Carlos Romero se impuso sobre Marcelo Lara Gros como representante de la minoría. Cierto es que ese resultado de las PASO nacionales fue estrecho, con un margen remontable para el intendente de Orán y candidato de Urtubey, pero, conforme a las percepciones de los analistas de esa localidad norteña, como Silvana Brezina, Lara Gros se encuentra muy golpeado por la catastrófica cosecha que vienen teniendo sus apuestas en las últimas semanas, tanto nacionales como provinciales y municipales.

Hay que añadir que Bettinita, como potencial futura jefa comunal, precipitará una transición más veloz de lo que habitualmente sucede. Deducirlo se desprende de entender que si bien ella no es su padre, sí pertenecen a una estirpe, como decíamos, que conoce de poder en Salta, de armados, de territorialidad y de administración de la cosa pública. De hecho, desde que pasaron las internas del 6 de Octubre, sin distanciarse necesariamente de Sáenz, Bettinita ha hecho varios gestos demostrando independencia con respecto al intendente y al gobernador Urtubey.

En cambio, como ya hemos venido analizando en estas columnas, el desembarco en Grand Bourg del saenzismo no será a sus anchas. Con poca estructura territorial con organicidad permanente, más allá de la adscripción meramente electoral, “copar” la Casa de Gobierno tras doce años de sedimento urtubeycista en la administración pública, no se avizora sencillo. Y eso impacta de lleno en la disponibilidad de recursos: quién maneja qué. La Municipalidad será de los Romero, el Concejo Deliberante puede que también -dependerá de la elección que haga Ángel Causarano y de los realineamientos de Alberto Castillo-, y el Grand Bourg no pasará a sus manos inmediatamente.

Tanto así, que no sólo la transición en la Provincia será más lenta, sino que además el reingreso de Juan Pablo Rodríguez en la política local, dando un gran impulso a la fórmula de Sáenz, exigirá eslabones dentro del nuevo gobierno. Eso, sin mencionar los espacios que demandará la dirigencia peronista que acompañó a Antonio Marocco cuando decidió sumarse a las filas del intendente capitalino. Entonces, aunque ganaría la elección para ser gobernador, Sáenz y su entorno podrían ser los que se queden con menos poder en la configuración política de lo que se viene.