22 Noviembre 2019

La primera decisión judicial de Sáenz: renovar a Posadas o poner su primer juez de Corte

Todo indicaría que el gobernador electo enviaría el pliego de un nuevo apellido para ocupar uno de los siete cargos de la Corte de Justicia. Se habla de Rodolfo Urtubey o Agustín Pérez Alsina.

Por Franco Hessling

Uno de los principales aspectos que un gobernador en retirada pretende garantizarse es la anuencia de la Justicia, puesto que si es por ser investigados, pocos pueden jactarse de gestiones impolutas. Entonces, conviene que el Poder Judicial y sobretodo la Corte de Justicia no estén enemistados con quien abandona el cargo ejecutivo. La necesidad de cubrirse de un manto de impunidad desliza a las gestiones salientes a preocuparse por trazar una Justicia a medida, o al menos por cosechar buenas migas con la Justicia que ya está figurada.

Juan Manuel Urtubey se apresuró y presionó al Senado para que las prórrogas de Guillermo Catalano y Ernesto Samsón quedaran selladas antes de las elecciones. Unos meses antes también había apresurado la llegada de Pablo López Viñals a la Corte de Justicia, contemplando un enroque que no enfade a Abel Cornejo, quien pasó a la Procuración General. Cuatro de los otros cinco todavía tienen hilo en el rollo, pero a Guillermo Posadas se le agota el plazo en pocas semanas. Será, de hecho, una de las primeras decisiones que deba tomar la administración de Gustavo Sáenz.

Siguiendo el análisis del periodista Pablo Juárez, al saenzismo le avienen una serie de decisiones en las que deberá mostrar capacidad para generar predisposición a la conciliación y margen de maniobra propia. Posadas es un magistrado muy cercano a la familia Urtubey, entonces Sáenz limitaría al poder Ejecutivo el pago de los favores al ex gobernador, en otras palabras, se negaría a pedir una prórroga de Posadas en el máximo tribunal.

Asumamos que Juárez acierta y Sáenz no intenta ratificar a Posadas en su cargo. Entonces, se sabe que los dos nombres que merodean son de ex senadores nacionales. Uno que sería de acuerdo con el gobernador en retirada, su hermano Rodolfo Urtubey, y el otro ex parlamentario por el Partido Renovador, actualmente Procurador del municipio capitalino, Agustín Pérez Alsina. Se sobreentiende que el reciente candidato a vicepresidente por Consenso Federal presiona para que sea su hermano, quien a nivel personal siente más vocación para juez que la que tiene para legislador.

Cobra sentido, entonces, el planteo de Juárez en la edición dominical del matutino de mayor tiraje en la provincia en cuanto a que Sáenz haría su “primera muestra de poder” dejando atrás a Posadas y elevando al Senado el pliego de un nuevo magistrado de la Corte de Justicia. Pérez Alsina ocupó en el último período de Sáenz en la Municipalidad el cargo de Procurador General. Si bien el ex senador Renovador no es del círculo íntimo del jefe comunal y gobernador electo, recibió su confianza para un cargo jerárquico, puesto que ocupó hasta ahora sin sobresaltos.

Para Juan Manuel Urtubey sería importante, por la impunidad necesaria para cualquier administrador del estado saliente hoy por hoy, que su hermano llegue al máximo tribunal provincial. Para Rodolfo Urtubey, hijo de un padre homónimo, es la herencia jurídica y moral de aquel mentor y progenitor. Es un mandato de prosapia. Una estirpe en la Justicia salteña, ámbito donde Juan Manuel no hizo pie nunca. El mismo tipo de mandato que acucia a Bettina y que la obliga a ir por la gobernación en tiempos próximos, tal como ya hemos analizado en estas columnas.

Es prácticamente un hecho que Posadas no seguirá en la última instancia de la estructura judicial salteña. Resta saber si finalmente Sáenz se volcará por favorecer a los Urtubey, logrando que esa familia no quede marginada de los centros de poder provincial, o si, por el contrario, le dará aire a un aliado de su Gabinete municipal.