27 Noviembre 2019

Se confirmó lo que se sabía: Amat es el nuevo presidente de la Cámara de Diputados

El sanzismo impuso dos nombres entre las tres autoridades, con Ignacio Jarsún como vicepresidente primero, y completa la terna Alejandra Navarro. En el Senado no hay novedades.

Por Franco Hessling

Finalmente habrá nuevas autoridades en la Cámara de Diputados de la Provincia, luego de más de un quinquenio de hegemonía de Manuel Santiago Godoy, quien apostó todo por su hijo Lucas, quien será diputado nacional, y relegó así cualquier chance de establecer alianzas estratégicas con el gobernador electo, Gustavo Ruberto Sáenz. Tras 16 años de presidencia de Godoy, con la carga a cuestas de haberse peleado con el ganador provincial para que su hijo llegue al Congreso, el manejo del cuerpo recaerá en manos de un diputado con otro perfil: Esteban “Tuti” Amat.

Amat es referente agropecuario, del sector tabacalero de la provincia -uno de los más importantes en la matriz productiva agro-exportadora-. Comentan que su paso por la gestión de la Cámara del Tabaco dejó buenas impresiones entre los suyos, aunque esas virtudes no se hicieron notar en el cuerpo deliberativo. Hasta el lunes pasado era desconocido para prácticamente toda la población y hasta entre sus colegas de la Cámara no se destacaba como un cuadro importante.

Sus cualidades como orador no lo distinguen y sus aseveraciones pragmáticas y simplistas parecen ser su manera de mostrarse cercano al tan mentado “pueblo” del argot peronista. No se le recuerda alguna defensa vehemente de un proyecto ni alguna intervención elocuente que dejara pasmados a sus compañeros de banca. Es, más bien, un perfil excelente para reunir consensos contra Godoy, aunque en transición hacia un cuadro importante del saenzismo.

En ese sentido, desde el lunes pasado se sabía que la terna del intendente para ocupar la Cámara Baja estaba encabezada por Amat y secundada por Ignacio Jarsún y Javier Díez Villa. Trascendió con el paso de los días que Jarsún no estaba muy a gusto con la decisión al principio, él se reclamaba con justicia como saenzista de la primera hora y consideraba, por lo tanto, que debía ser el ungido para presidir el cuerpo en lugar de Godoy.

Sin embargo, los consensos no estaban asegurados para un recién llegado, ciertamente por segunda vez, que se muestra más fanático del gobernador entrante. Por su fatuidad y falta de carisma, más su comodidad para pasarse de uno a otro bando, Amat fue posicionado en los últimos días como un hombre conciliador, que no causa tanto disgusto en el sangrante espacio que encabezará Godoy, flamante líder del bloque opositor.

La terna quedó compuesta, tras una sucinta negociación para terminar de reunir los consensos, por Jarsun como vicepresidente primero y Alejandra Navarro como vicepresidenta segunda. De esta forma, puede preverse que hoy el plan es que lo de Amat sea un mandato transicional hacia otras figuras del nuevo gobierno provincial. Sin embargo, en política los cambios son vertiginosos y no puede preverse lo que ocurrirá en dos años.

Lo cierto es que Amat y el saenzismo no la tendrán para nada fácil en el cuerpo que todavía tiene entre sus figuras conspicuas a Godoy. El “Indio” arremeterá sesión tras sesión contra el nuevo gobierno, y para eso ya se garantizó que Amat diera su primer paso en falso, aún antes de asumir: dijo que suprimiría las Manifestaciones y después debió desdecirse.