30 Enero 2020

Siguen las muertes en el norte, faltan los datos de la administración anterior

Ante la información de nuevas muertes en el norte salteño, reaparece la escasez de datos que dejó el Ministerio de Primera Infancia de la gestión Urtubey, que, supuestamente, venía generando bases de datos tan sofisticadas que hasta permitirían prever casos de embarazo adolescente.

Franco Hessling

Hace algunas semanas, desde esta columna lamentábamos con el mismo ahínco que la mayoría la muerte de un niño en el Chaco salteño, niño que perdió la vida por su condición de pobre y marginado, por la falta de esfuerzos de un estado casi ausente, no por razones culturales, no por capricho de su familia ni por una situación desafortunada.

Las muertes siguieron en los días subsiguientes y ya son varios los niños, situación que ameritó articulaciones rápidas de los gobiernos provincial y nacional, el primero de los cuales incluso a convocado a la conformación de una mesa de trabajo conjunto integrada por sectores de la oposición. Además, precipitó las acciones del Ejecutivo nacional en Salta, sobre todo en materia de emergencia alimentaria.

Por si eso fuera poco, una mujer falleció esta semana también en esa zona de la provincia, demostrando que la causa de esos decesos va más allá de la fragilidad de la infancia o de la cultura campesina. Lo corroboró una cruda carta pública que emitió un médico de la zona, que dijo estar atendiendo en soledad a más de 6 mil pacientes.

Decíamos en aquella columna que, si de responsabilidades se trata, por supuesto que le caben varias a la actual gestión, pero que, para ser justos, mucho hay que decir sobre los doce años que precedieron a esta administración, que debutó en la Casa de Gobierno de Grand Bourg hace menos de un bimestre. Es decir, mucho hay para analizar sobre las causas estructurales que durante doce años la gestión de Juan Manuel Urtubey no sólo no revirtió, sino que además profundizó.

En algún momento, cuando parte del arco mediático salteño quiso mellar en la figura de Urtubey, se empezaron a conocer las muertes por desnutrición en el norte. Luego, como por arte de magia, ya no hubo tapas con imágenes impactantes o títulos rimbombantes sobre el caso de la infancia en el norte. Es más, la sola creación del Ministerio de Primera Infancia bastó para que la voracidad mediática se moderara considerablemente.

Sin embargo, el trabajo de tal área no sólo no demuestra frutos ahora que los medios volvieron a recordar la tremenda situación de pobreza que azota al Chaco salteño, sino que tampoco ha dejado a disposición esas bases de datos por las que se invirtieron millones de pesos y que sirvieron para que el entonces gobernador Urtubey dijera barbaridades como que a través de un software se podía prever los potenciales casos de embarazos adolescentes.

La información de esas bases de datos no aparece y esa ausencia mereció intervenciones judiciales para allanar lugares en busca de esos registros. Si no se los encuentra a cabalidad, no sólo habremos invertido dinero al vicio en un ministerio que habría sido no más que una pantalla, sino que además el trabajo de la nueva administración de nuevo empezaría de cero. Mientras tanto, el ex gobernador se afincó en España, lejos de los problemas de los salteños lisos y llanos.