17 Junio 2020

Allanamiento en el CCM por documentación y sellos falsificados

Ayer se realizó un operativo por pedido de la fiscal Simensen de Bielke, quien habría recibido denuncias al respecto de accionar corrupto en el área de Control Comercial del municipio.

 

Franco Hessling

La semana hábil empezó ayer con una novedad judicial: por acción de la fiscal Verónica Simensen de Bielke, quien receptó algunas denuncias al respecto, se montó un allanamiento en la Municipalidad de Salta. La conmoción cautivó a los empleados del Centro Cívico Municipal, quienes al principio no sabían si dar aviso a la prensa, a sus inmediatos superiores o quedarse en sus puestos haciendo de cuenta que nada extraño ocurría.

El procedimiento, sin embargo, trascendió y causó intriga aún entre los periodistas, quienes no sabían de qué se trataba. Cabe recordar que la última vez que sucedió algo así fue hace sólo algunos años, por un caso de facturas apócrifas que la Justicia ha hecho descansar ahora entre sus archivos anquilosados, y que acabó con la detención de Matías Huergo, quien había sido titular de la empresa LuSal.

En ese caso, que también ameritó la salida de Pablo Gauffin de la Secretaría de Hacienda municipal, no hubo mayores novedades. Sin embargo, la familia Gauffin acaba de ser premiada con la promoción de Alejandra, quien a partir de esta semana ocupará una de las nueve magistraturas que componen la Corte de Justicia de Salta.

En el allanamiento de esta semana, que podría naufragar en la nada igual que el caso citado, se informó de modo oficial que el pedido de la fiscal Simensen de Bielke vino tras la recepción de denuncias que involucran al área de Control Comercial. No se especificó si incumbiría a la actual gestión comunal o se trataría de hechos ocurridos durante la anterior administración de Nicolás “odio a los manteros” Avellaneda.

Conforme a la información oficial de la Procuración, el allanamiento estuvo organizado para verificar la solvencia de las denuncias. Lo que se acusa, aparentemente, es que en el área de Control Comercial ha habido falsificaciones de sellos y documentación. La acusación es una reminiscencia directa de lo ocurrido con el caso de LuSal y otras empresas que generaron facturas apócrifas para acciones que nunca concretaron.

Punto Uno averiguó de modo extraoficial los alcances de la investigación en curso por las delaciones contra Control Comercial. Habría dos personas implicadas en las denuncias, aunque, insistamos, no está claro si su actuación fue en la anterior gestión o en la actual. Con el paso de las semanas seguramente se irá esclareciendo qué implicó el allanamiento realizado ayer en el Centro Cívico Municipal.

También podría darse el caso que la germinaria investigación haya servido como tirón de orejas y no avance por los cauces judiciales que debería -lo que ha sucedido finalmente con el caso de Huergo y Gauffin-.