07 Octubre 2019

¿Por qué ganó Gustavo Sáenz?

Por Dario Alberto Illanes
Indudablemente muchas razones pueden argumentarse para explicar la victoria de Gustavo Sáenz, apoyado por la gran mayoría del pueblo salteño. Una de estas consideramos que se resume en cuatro puntos: Sáenz logró mostrar capacidad de gestión, amabilidad, diálogo y unidad conduciendo diferencias.

Si estos son o no ciertos, es materia de otro costal. La cuestión es que fueron suficientes para seducir a las personas que lo votaron. Tanto que su propuesta pudo superar a la polarización nacional y de tal modo convencer que la elección salteña nada tiene que ver con la del pais.

La victoria se engrandece al recordar que Gustavo Sáenz resurgió desde la derrota. Hace seis años, buscando ser reelecto como senador provincial, fue derrotado por Gabriela Cerrano, quien ganó por primera y única vez esa banca para el Partido Obrero.

 

Sentimientos

En aquel momento la carrera política de Sáenz pareció hecha añicos. Se enojó con la dirigencia del peronismo, la acusó de traicionarlo y se apartó para hacer su propio camino. Así reapareció en el 2015, de la mano del romerismo. Sin embargo, también desafió a Juan Carlos Romero y en lugar de aceptar el lugar que le concedieron, se atrevió a disputar la intendencia. Se alió con Sergio Massa, fue su candidato a vicepresidente y ganó la jefatura de la Municipalidad.

Se mostró sentimental, con las pasiones a flor de piel, cercano a la gente, cantando, popular. Empero, al comenzar a dirijir el Ejecutivo municipal, expuso sus dotes de dirigente y administrador. Tejió exitosas relaciones con el gobierno nacional de Mauricio Macri para conseguir dinero y recursos, evitando asfixia presupuestaria.

Durante poco más de dos años fue considerado el hombre de Macri en Salta.

 

Unir diferencias

Pragmatismo personal y estrategia frentista podrán decirse que fueron las herramientas políticas de Gustavo Sáenz para su construcción de poder. Supo esquivar el deterioro de la imagen del presidente y convocar dirigentes de distintas vertientes ideológicas a un frente con su nombre.

La credibilidad fue su popularidad, edificada en su gestión comunal: obras públicas contra inundaciones, remodelación del área céntrica, reparación de calles, agilidad administrativa, constante comunicación mediática, protección de caballos y hospital de mascotas lo enaltecieron. Dejando reducida a poca cosa el escándalo de las facturas truchas emitidas por la Municipalidad.

Así llegó a las elecciones PASO: uniendo diferencias.

 

El compañero

En la exitosa construcción política de Gustavo Sáenz hubo una impensada decisión, la cual, además de la favorable acogida, puede ser clave en los próximo cuatro años. Fue la convocatoria al veterano dirigente peronista, kirchnerista y amigo de Alberto Fernández, a ser el precandidato a vicegobernador.

Si la comparamos a una jugada de ajedrez, la movida resultó en jaque para adversarios. Tanto que en el cierre de campaña, Sáenz se animó a decir que el frente que encabeza es, en los hechos, el “Frente de Todos”.

El triunfante ganador de las Paso lo expresó con claridad, al ser consultado por Punto Uno:

- ¿Cuál es el rol de Antonio Marocco, su candidato a vicegobernador de Salta, en la relación institucional entre la provincia y la Nación?

- ¡Un rol fundamental! El “Gringo” es un militante, un dirigente peronista de amplísima experiencia, con excelentes contactos, un gran compañero, una persona de diálogo, ¡es el compañero ideal! Seguramente él sabrá como hablar con el próximo gobierno nacional y beneficiar a Salta.