25 Mayo 2020

¡Viva la Patria!

Por Natalia Aguiar
La irrupción de la figura de Alberto Fernández como candidato presidencial la anunció Cristina Kirchner hace un año, el 18 de mayo de 2019, previo a las festividades patrias del 25. En ese mismo instante la política argentina se revolucionó. No hubo politólogos, analistas o periodistas que advirtieran esa decisión, o la hubieran estudiado como una opción. Cristina Kirchner pateó el tablero.

La noticia puso en jaque incluso al kichnerismo duro porque la primera opción que mantenía firme Cristina como su compañero de fórmula (o sea Presidente) era el ex gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota. Un hombre con carisma, capacidad de diálogo y cercanía con gobernadores y sindicalistas. Ya estaba todo hablado y arreglado. Pero las vueltas de la vida sorprendieron y tras el deceso de De la Sota, Cristina posó sus ojos sobre Alberto, quien logró unir al peronismo y derrocar a Mauricio Macri.

Si miramos hacia atrás, tampoco hubiéramos imaginado el contexto mundial de pandemia que puso al mundo en vilo y a la economía argentina en terapia intensiva de alto riesgo.

Hoy 25 de Mayo versión 2020 el Coronavirus ha marcado un antes y después en la historia mundial, pero si la maldita grieta se apodera de los gobernadores entre sí, o del oficialismo y oposición, la Argentina no tendrá la oportunidad de cambio que se merecen sus ciudadanos. Es momento de altura moral de los políticos.

La pandemia del Coronavirus ha venido a develar el verdadero estado de situación en que se encuentra Argentina. Una clase política egoísta, y aprovechadora como fue el proyecto de participación estatal a las empresas subsidiadas, de la diputada nacional del Frente de Todos, Fernanda Vallejos. Con más pobres y el populismo incentivado desde el Estado, este 25 de Mayo versión 2020 dista de lo que idearon los patriotas de la Primera Junta de Gobierno que lograron, allá por 1810 el surgimiento del Estado Argentino y cuya independencia de la Corona Española se proclamara 6 años después, el 9 de Julio de 1816.

El anhelo de 1810 fue una patria libre. Libre del Fondo Monetario Internacional, libre de políticas populistas que no hacen más que someter, libres del mercado especulativo, igualdad de posibilidades, libres de pensamiento y libres para acceder a información que permita a cada ciudadano tomar decisiones a sabiendas

Argentina se encuentra ante el desafío de la equidad frente a la pandemia social y sanitaria: La pobreza en Argentina subió a un 35,5% en el último semestre de 2019 según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina (INDEC). Mientras que para el Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina la tasa de pobreza se ubicó en el 40 % sobre finales de 2019.

Proyectados esos porcentajes al total de la población urbana, representan 14.500.000 de personas pobres, 1.550.000 más que a fines de 2018.

Si la situación social ya era delicada a finales de 2019, se agravó aún más en las últimas semanas tras el foco infeccioso de Coronavirus desatado en villas y asentamientos donde la gente vive acinada y sin agua potable como el caso de las comunidades aborígenes “Wichis” en Salta, o el caso de Ramona Medina que murió de Coronavirus en la villa 31 de Buenos Aires.

Ya con la Argentina en default técnico, el ministro de Economía, Martín Guzmám, continúa las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional pero admitió que existe una distancia importante por cubrir. Guzmán también pretende acordar los vencimientos al 2021 y 2013 de US$ 44.000 millones de crédito stand-by, que se contrajo durante la gestión de Mauricio Macri, cifra hoy imposible de asumir. Mientras tanto, el Banco Central emite moneda a mansalva y duplicó la venta de dólares a futuro para cubrirse de una devaluación, el Tesoro renueva deuda en moneda local a un interés que supera el 50% anual. En pocas palabras, la economía se derrumba ante nuestros ojos.

Con políticas sanitarias aceptadas por el 80% de la población, Alberto Fernández debería proyectar un sólido plan económico post Covid 19, del cual carece. Proyectar planes de inclusión laboral que permitan dignificar a la ciudadanía. La construcción de un pueblo libre, independiente de planes sociales. Un pueblo al que se le enseñe a pescar y no a ser pescado. Una brújula para Alberto. Una oportunidad para Argentina. ¡Viva la Patria!