15 Julio 2020

El desafío de regionalizar la Argentina

Por Pablo Borla
La República Argentina tiene 2.780.400 de Km2 de superficie. Este año -sin pandemia mediante- deberíamos haber realizado el imprescindible Censo Nacional pero las estimaciones de población son de poco mas de 45.000.000 de habitantes, de los cuales el 38,9% vive en sólo 3.833 km².

La provincia de Buenos Aires genera el 32,3% del PIB y CABA el 19,1%. Entre ambas superan la mitad del PBI nacional. Según un informe de 2018 del estudio Federico Muñoz y asociados, nuestra Provincia aporta el 2% del PBI. ¿Se puede crecer en un marco de desarrollo poco homogéneo?

Numerosos políticos, pensadores, historiadores y economistas han estado alertando acerca del desarrollo económico desigual de nuestra Patria, prácticamente desde su independencia.

El general Manuel Belgrano hacia 1817 le escribe una carta al general Güemes destacando que sería positiva una expedición fluvial por el río Bermejo para ver la viabilidad de desarrollar ese territorio. Recién en 1870 se dictó la Ley N° 422 que dispuso que se realice.

El historiador Pablo Yurman  afirma que “La enemistad entre San Martín y Rivadavia no obedecía tanto a cuestiones personales, sino a formas antagónicas de interpretar la idea de independencia y la mirada hacia el gran espacio continental sudamericano” y en  ese sentido cita al pensador uruguayo Alberto Methol Ferré "con el colapso definitivo del Imperio Español (…) hubo dos grandes líneas: la que lideraron José Gervasio de Artigas y José de San Martín, que apostó siempre a mantener la unidad de las ex colonias para formar una Patria Grande que no se desmembrara en minúsculos estados insignificantes; y otra, la comandada por Carlos María de Alvear y luego por Bernardino Rivadavia, que siguiendo dócilmente los dictados del Foreign Office apostó a pequeñas unidades políticas ligadas al comercio de los puertos del continente".

Domingo F. Sarmiento impulsó el desarrollo de las economías regionales y propuso una modernización del país ganadero de una Argentina que ya había comenzado a comprometer su futuro con el lamentable empréstito tomado a la Baring Brothers.

La riqueza de la elite agroganadera de Buenos Aires y las ventajas del Puerto, sumadas a las enormes distancias entre las provincias en nuestro País –lo que incrementa costos- y las dificultades de comunicación, dieron preeminencia al crecimiento económico y demográfico de la Región Centro mientras que en el interior fronterizo prevalecía una socioeconomía más bien emparentada con el latifundio feudal.

El Índice de Desarrollo Humano Subnacional (IDHS) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), muestra la evolución del desarrollo humano para más de 1.600 regiones de 160 países entre 1995 y 2015 y demuestra que en los países con niveles de desarrollo humano bajo y mediano, la distribución de éste en su Interior es especialmente desigual.

En nuestro País, el índice más alto lo tiene CABA mientras que Salta y Jujuy, como subregión, están en penúltimo lugar.

El Norte Grande tiene la mayor concentración de hogares pobres del país, solamente superada por el conurbano bonaerense. También se distingue como la región argentina con más desigualdad.

El primer gobernador electo luego del oscuro período de la dictadura militar, Roberto Romero, lideró los esfuerzos por lograr acciones en bloque. El 10 de octubre de 1986 los gobernadores de nueve provincias del NOA y del NEA suscribieron en Salta la “Declaración para la Integración del Norte Grande Argentino” que estableció el compromiso de mejorar los marcos jurídicos e institucionales para promover la comercialización interna y externa de sus productos. Todo ello acompañado de la creación de un sistema regional de investigación, el impulso de un plan de industrialización y la implementación de una red de transporte adecuada para el desarrollo.

Ya desde 1973 el Grupo de Empresarios del Centro Oeste Sudamericano (GEICOS) venía trabajando en conjunto con la idea de establecer un mercado regional integrando al noroeste argentino, norte de Chile, sur oriente de Bolivia y Paraguay, regiones periféricas de sus países y  con similares padecimientos y de la convicción de su auténtica conveniencia surge al final de la década de los 90 -luego de la creación del MERCOSUR- La ZICOSUR (Zona de Integración del Centro Oeste de América del Sur) con la integración oficial de autoridades gubernamentales de la Región. En este último organismo, estuvieron presentes en cada cita principal los gobernadores de la Región mientras los presidentes de los países involucrados siempre brillaron por su ausencia.

Aunque la palabra definitiva para comenzar a cambiar el esquema de desarrollo nacional hacia otro con mayor contenido federal la tienen las decisiones políticas y las acciones concretas del Poder Ejecutivo Nacional, uno de los caminos positivos de apoyo e impulso en nuestra Región lo constituye el Parlamento del NOA (PARLANOA) que ha cobrado nuevos bríos tras una pausa de cuatro años. Cuenta con la presidencia del vicegobernador de Tucumán Osvaldo Jaldo y la vicepresidencia de la vicegobernadora de La Rioja, Florencia López.

Entre otros temas, el organismo solicitó al Poder Ejecutivo de la Nacional y al Congreso de la Nación la prórroga de la Ley Nacional N°26.093 (Régimen de regulación y promoción para la producción y uso sustentables de biocombustibles) y el aumento del 3% en el cupo de producción apuntando a la posibilidad de instalar una YPF de biocombustibles en el NOA. También, se comenzó a discutir la idea de la creación de un Mercado Común del Noroeste Argentino.

Estas propuestas han contado con el visto bueno del presidente Alberto Fernández. del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y del ministro del Interior, Wado De Pedro.

La experiencia mundial nos demuestra que el desarrollo sostenible de un País solo es posible si es homogéneo y con un fuerte impulso a la radicación de industrias en todo el territorio nacional, con la adecuada infraestructura energética y de comunicaciones.

A nivel local, la experiencia de Vaca Muerta a mostrado indicadores positivos que han encumbrado a Neuquén a ser la quita economía nacional, superando a Mendoza.

La industrialización con sistemas promocionales en las provincias del sur argentino ha elevado considerablemente su ingreso per cápita y ha sido asimismo una muestra del interés soberano en la Región.

En el panorama pandémico actual el incentivo de un desarrollo armónico parece un proyecto de muy difícil ejecución pero sin dudas puede ser un esquema refundacional que ponga en el mediano a largo plazo a la Argentina en el lugar que merece por sus riquezas naturales y la probada calidad de sus recursos humanos.