03 Agosto 2020

Así nos vemos…

Por Natalia Aguiar
La ex presidenta y actual vice, Cristina Fernández, se ha definido cinéfala y su hija Florencia es directora de cine, de hecho estudió en Estados Unidos. Ambas aman el arte de la pantalla grande y sin lugar a duda saben del tema. Puede ser que como gustosas del cine hayan visto la película “La venganza es un plato que se come frío”, un spaghetti western del año 1971, dirigida por el director italiano Pasquale Squitieri, y protagonizada por el reconocido actor Klaus Kinski.

Spaghetti western fue el término peyorativo utilizado por los críticos de cine en las producciones europeas de muy bajo presupuesto comparadas con las grandes producciones de Hollywood. Está claro que el cine y las series fueron compañeros de la cuarentena y hasta el mismísimo Alberto Fernández para defender la Reforma Judicial que impulsó esta semana, recomendó la serie “Así nos ven”, emitida por Netflix. Si bien la comparación generó indignación entre los opositores, el mandatario explicó que "sirve para comprender cuáles son los riesgos de que no se hagan cambios en la justicia".

La serie Así nos ven trata sobre un polémico caso judicial estadounidense en que se imputó a varios inocentes por una violación. "Cuenta la historia de un hecho ocurrido en Central Park, donde una mujer aparece violada y maltratada. La policía hace un redada y detiene a varios jóvenes negros", desarrolló Fernández en una entrevista con Reynaldo Sietecase. "La conclusión fue que terminaron todos condenados después de un juicio por jurados". "La Argentina tiene un montón de temas postergados y tiene que seguir organizándose durante la pandemia", apuntó el presidente sobre la necesidad de plantear un proyecto para reformar la justicia. "Yo solamente mandé un proyecto de ley, en verdad los que más se inquietan con los cambios son los que quieren que todo siga igual para garantizar su impunidad", resaltó. "Yo quisiera que todos los argentinos entendamos que mi único deseo es que cuando termine mi mandato la gente me salude por la calle y me diga 'buen día, Alberto', con la tranquilidad de saber que hice todo para que los argentinos vivan mejor", añadió. Además, sostuvo: "Créanme que me tocó el peor escenario: un país quebrado, en default y con pandemia".

Pero quizás Alberto Fernández, debió maniobrar entre escenas políticas que serían dignas de una película. Casi en un hecho inédito  derogó el decreto de intervención dela empresa de granos Vicentín -algo que por sí solo no hubiera impulsado- y ahora le toca reformar la Justicia para lograr la impunidad de Cristina Fernández y sus familia. Nada es gratis.

 

Venganza 2020

Es que quien quiere comerse el plato frío es Cristina Fernández. El cuento es que Néstor Kirchner en el 2004 decidió oxigenar la Corte Suprema y erradicó la ¨mayoría automática” del menemismo. Hasta allí la cuestión era un suceso taquillero en los tabloides. Pero luego, entre los nuevos ministros fueron nombrados Eugenio Zaffaroni, ultra kirchnerista, Carmen Argibay Molina, la más neutral y respetada de todos, y dos protagonistas indispensables de esta película: Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco. Cuentan aquellos cercanos a Néstor, que su objetivo era crear “la caja del poder judicial”  y para eso habría convocado a Lorenzetti, un abogado rafaelino, conocido por “hacer desaparecer expedientes sensibles de la mesa de entradas”. Así fue que durante los once años del Kirchnerismo, Lorenzetti fue el presidente de la Corte y Highton la vice. Dese allí armaron una estructura “ilegal” con apariencia de legalidad para manejar el presupuesto nacional de la Justicia y vulneraron los parámetros constitucionales que delegan esa facultad al Consejo de la Magistratura. La actual caja del poder judicial, reservada en plazos fijos y cuentas en dólares-según  funcionarios del Palacio de Justicia-resulta incalculable. Muerto Néstor Kirchner, para los ministros Lorenzetti y Highton:  ¨El rey a Muerto, Viva el Rey”, y.. se acabó la rabia.  Todo el armado para supuestamente evadir dinero de las arcas públicas estaba documentado, pero a Cristina nadie le dio explicaciones. A la ira desatada de Cristina se sumó que en el ocaso de su gestión habría sido Ricardo Lorenzetti quien impulsó un sinnúmero de causas en la que se investigaba a ella y sus hijos. Pero además, habría sido el ideólogo de la doctrina “Irurzun” , en honor al camarista Martín Irurzun. Con sustento en esa jurisprudencia decenas de empresarios y ex funcionarios kirchneristas terminaron en la cárcel con prisiones preventivas, ya que “en libertad podrían hacer uso de sus contactos y entorpecer las investigaciones”, sostenía la doctrina.

La reforma judicial con idea de ampliar la integración de la Corte y la cantidad de jueces federales hará bailar el tango a varios personajes. Y desde ya, huele a “Perfume de mujer”, la película protagonizada por Al Pacino. Y … esto está para llevar a la pantalla grande, ya que un cineasta visionario no puede dejar de lado estas escenas porque tendrá el suceso garantizado:  “Así nos vemos”.