31 Agosto 2020

De brujas y políticos

Por Natalia Aguiar
Los sucesos de Argentina son dignos de los libretos de una saga de poder en la que una mujer sedienta de venganza teje hilos en la sombras y arrasa con todo a su andar. Sería un éxito asegurado en las plataformas de series y películas.

Ya lo escribió Julio Caro Baroja, “las hechiceras y los políticos se parecen”, este intelectual del siglo XX que recibió el premio “Príncipe de Asturias” de Ciencias Sociales en 1983 encontró semejanzas entre las brujas y los políticos. Sus trabajos se distinguieron y en particular su obra “Las Brujas y su mundo” donde resalta que “se pueden encontrar grandes semejanzas entre la bruja antigua y el político moderno, sea la que sea su filiación y el origen de su poder. Al uno como a la otra se le atribuyen facultades muy superiores a las que en realidad tienen, son igualmente buscados en un momento de ilusión, defraudan de modo paralelo y, en última instancia, los males de la sociedad se les atribuyen en bloque”.

Los lectores de Baroja coinciden en que el autor no hace distinción de género, sino que intenta resaltar su desprecio por la clase política y afirmó: “Si existiese la pena de la hoguera, los políticos serian los más sujetos a ella, en la misma medida que las brujas eran acusadas de embaucadoras y embusteras”.

“Que las hay, las hay”, se dice en el campo, en alusión a las brujas así que a cuidarse como también de aquellos que se definen ¨políticos”, diría Baroja.

Pero si de brujas y políticos se trata en la palestra Argentina hay tela para cortar. De hecho podríamos preguntarle a Isabel Martínez de Perón, quien durante su presidencia se apoyó mucho en su ministro de Bienestar Social, el ex secretario personal de Perón, José López Rega,  conocido como “el Brujo”. López Rega fortaleció en el gobierno a los de derecha y organizó una fuerza parapolicial conocida como Alianza Anticomunista o Triple A. Eriza la piel al recordar todo lo que aconteció en nuestra historia.

 

Pócimas y embrujos

Aburrirse en Argentina es misión imposible, pese a la pandemia, y la cuarentena extendida ahora hasta el 20 de Septiembre. Como una de las escenas de la saga, y sin saber cómo definirlo al ex presidente Eduardo Duhalde, si brujo o político, sin responsabilidad social y ejerciendo el delito de traición a la patria a viva voz, alerta a la audiencia desde un programa televisivo que las Fuerzas Armadas podrían levantarse en un Golpe de Estado hacia el Gobierno. Desde ya que no resulta verosímil pero a su pensamiento se sumó desde las antípodas, Elisa Carrió, en ratificación a esos dichos. Resulta poco serio y preocupante, aunque era un “run run” entre los miembros de Gendarmería y las Fuerzas Armadas, la posibilidad de salir a defender al presidente Alberto Fernández ante los avances de la vicepresidenta Cristina Fernández. Casi increíble. Resulta irrisorio, pero muchos lo analizaban o por lo menos lo escucharon, según allegados a las fuerzas. Algo muy poco serio para nuestra incipiente Democracia. Inaceptable, pues.

A esa discusión se sumó el periodista Gustavo “Gato” Sylvestre quien desde el canal C5N, advirtió también sobre un posible ataque a la Democracia por parte de las Fuerzas Armadas, y éstas salieron a retrucarle y “honrar a los veteranos de guerra de Malvinas y sus familias,  a los que volvieron y a los que se quedaron en campo de batalla”, según un comunicado oficial en las redes sociales. Idas y vueltas fuera de un contexto político actual. Innecesario.

Pero la inercia en Argentina no existe, y la pócima de poder es acechada. Es más, de no creer pero, hasta el último segundo en el Senado, el oficialismo negoció y modificó la letra de la norma que reforma la Justicia, y luego de enredos y desenredos, si bien ya se había plasmado en el dictamen de comisión la creación y ampliación de Cámaras de Apelaciones en 9 provincias, dentro del recinto, como por arte de magia o brujería,  se incorporaron 4 más. En suelo bonaerense La Matanza tendrá su propia Cámara de Apelaciones e incorporaron juzgados en Pilar y Tigre.

Además el Gobierno, a decreto nomás, intervino las empresas de Telecomunicaciones por considerarlas de servicios esenciales, lo que puso en alerta a compañías internacionales como Amazon, Google, Facebook, IBM, Twitter, Toshiba, Cognizant, Toyota, Visa, Microsoft , Mastercard , Accenture y hasta la Cámara de Comercio de Estados Unidos. El mundo nos mira por coartar derechos. Mientras que para el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, "El gobierno de los tarifazos y los impuestazos se fue el 10 de diciembre". Es cierto también que las empresas de telecomunicaciones deberían acusar recibo por el valor de sus tarifas, dicho sea de paso. Mientras tanto, el Senado eliminó la “cláusula Parrilli”, que vulneraba la libertad de expresión al permitirle a los jueces denunciar a medios de comunicación por presunta “presión mediática”. Está para alquilar balcones la política argentina.

Y cómo todos sabemos, “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”. Y así lo reflejó el presidente Fernández cuando anunció la extensión de la cuarentena el pasado viernes desde Puerto San Martín, en la provincia de Santa Fe. Allí encabezó la firma del Acuerdo Federal para la Hidrovía Paraná-Paraguay, junto a los gobernadores de  Buenos Aires, Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Misiones, y Santa Fe. "Es hora de que Buenos Aires le dé al país todo lo que recibió para hacer un país sin desigualdades y desequilibrios”, dijo el mandatario. "Quiero acercar el poder al interior del país y que Dios no atienda sólo en Buenos Aires"

Ahora bien, para muchos entendidos de la política nacional, es Cristina Fernández de Kirchner la que maneja los hilos del poder presidencial, direcciona la Reforma Judicial y coopta poder en el Senado, entre otros enceres. Nadie duda de sus habilidades. Es una gran estratega. Sabe sacar rédito de las derrotas, sabe barajar y dar de nuevo. ¿Tendrá pócimas mágicas?. Está claro que con Alberto Fernández hubo un acuerdo político de gobernanza. Ahora la pregunta ilusa o no, es ¿Quién gobierna?.  Por qué las Fuerzas Armadas –si así hubiera sido- querrían salir a “defender” a Alberto Fernández. Y en todo caso: ¿Por qué Alberto no puede defenderse solo? ¿Cristina lo presiona? ¿Cristina lo ahoga? Nada es gratis. Todo indica que ese acuerdo firmado a sangre y fuego, arderá.

Desde ya que Alberto Fernández y Cristina Kirchner tienen perfiles distintos, el primero más conciliador y dialoguista y ella, más confrontativa y vengativa. Pero acordaron. Queda dilucidar quien maneja el verdadero poder en Argentina, o como dice Baroja, “hay semejanzas entre la bruja antigua y el político moderno”.  ¿Cuál es cuál?