28 Septiembre 2020

Alta tensión

Por Natalia Aguiar
Alberto Fernández parece haber asimilado modos y modismos que caracterizaron a los gobiernos kirchneristas. Se lo nota nervioso, altanero, desafiante y contradictorio en sus discursos. ¿Habrá perdido la brújula? Es posible, porque las presiones externas y las internas lo acosan.

Es que pide a los argentinos -aquellos que pueden hacerlo- que ahorren en pesos cuando todo su gabinete lo hace en dólares. Fernández dice no estar de acuerdo con el cepo y advierte que heredó la cuestión del anterior gobierno, en clara alusión a Mauricio Macri, pero aún así, restringe las resctricciones a la compra de dólares porque el Banco Central necesita liquidez.

Además, Alberto Fernández dejó de lado los modales institucionales que lo caracterizaban y cuestionó a los ministros de la Corte, más precisamente a su presidente, Carlos Rosenkrantz, hombre del riñón macrista, respecto la necesidad de que se aboquen al cumplimiento de la “Ley Micaela”. Es que la norma obliga a capacitar a las máximas autoridades en materia de género. Por otro lado, Elizabeth Gómez Alcorta, Ministra de las Mujeres, Género y Diversidad, advirtió en una entrevista a TN que “la Corte, es la única autoridad que falta capacitarse, y advirtió que no está en duda la política de género que lideró en su momento Carmen Argibay y ahora la Elena Highton de Nolasco”. El problema, es que la Corte se resiste a ser capacitada, desconociendo las facultades del poder legislativo, desconociendo la norma. No es la primera vez que la Corte, con elegantes trajes pero modismos futboleros, exigió a los funcionarios de los poderes Legislativos y Ejecutivo, la entrega de Declaraciones Juradas, pero hasta la fecha los ministros no entregaron sus declaraciones juradas de manera completa. De manera tal que permitan hacer un estudio contable, una auditoría pormenorizada que permita saber si en los últimos diez años, pudo o no haber enriquecimiento ilícito por parte de los ministros de la Corte. Las Declaraciones juradas que entregaron fueron incompletas y muy parciales.

Si los ministros de la Corte no cumplen la norma y el presidente de los Argentinos los desafía en público y les envía notas, podemos tristemente decir que estamos ante una psicosis política o los barrabravas de cada poder.

Es que la Corte debería resolver  en el día de mañana el Per Saltum presentado por los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli, desvinculados de sus cargos por el senado y quienes además intervinieron y debían resolver causas de supuesta corrupción en las que estaría involucrada la vicepresidenta, Cristina Kirchner.

 

Voto cantado

La cuestión central es que la Corte deberá poner sobre la mesa el respeto a la legalidad, a la letra constitucional o su postura política. La jueza Highton de Nolasco ya habría adelantado a sus pares que votará por mantener la desvinculación de los jueces, en esa línea podrían sumarse Horacio Rossatti (que pasa sus días en Córdoba), Ricardo Lorenzetti (que atraviesa la pandemia en Santa Fe). Es que ministro que se resguarda, sirve para otra cuarentena. Se sumaría al grupo de los cuatro, el ministro Juan Carlos Maqueda.

Además la Corte Suprema debe resolver sobre los puntos de la quita en la Coparticipación de la Ciudad de Buenos Aires, causa impulsada por Horacio Rodríguez Larreta. El tema es que la jurisprudencia del tribunal es favorable a los porteños. ¿Podrá la Corte cambiar de opinión?  Los cortocircuitos entre los ministros no cesan y las temperaturas asfixian. Por los pasillos del Palacio de Justicia el estrés se corta con un hilo. La tensión política se encuentra en su máxima expresión entre la Corte y  la Casa Rosada.

Casi de manera inédita muchos argentinos salieron a manifestarse y pedirle al Alto Tribunal  que “defienda la República”, como última instancia de esperanzas, sin embargo la Justicia ha dejado de ser ciega en Argentina, sobre mediante.

 

Un idilio, una ilusión

No podremos darnos el gusto los argentinos de contar con una jueza humana y comprometida como lo fue la norteamericana Ruth Joan Bader Ginsburg. La jueza dedicó su vida a la defensa de la Igualdad, los derechos de las mujeres, las minorías,  y los Derechos Humanos. Era una referente de los jóvenes y cuando acudía a un acto público era aclamada por hombres, mujeres, jóvenes y niños. Era una “rock star de la Justicia”. A los jueces argentinos les falta el valor de enfrentar al poder al costo que fuera, pero por lo contrario, cuidan sus sueldos, sus negocios en las sombras.  La defensa del ciudadano y de la República se volvió una utopía. Así que Alberto Fernández no sería el único que atraviesa una psicosis política, lo acompañan los ministros del Máximo Tribunal. Aunque el Poder Legislativo tampoco ha pasado inadvertido, tal como fue con el caso del ex diputado nacional por Salta, Juan Emilio Ameri, que supo dar la nota y cómo…