26 Octubre 2020

La palabra devaluada de la Argentina al revés

Por Natalia Aguiar
El contexto financiero en medio de la pandemia mundial no es el mejor para nuestro país, pero lo que amerita análisis sociológico, psicológico y político , es la reacción contraria de la población a la información y declaraciones que emergen del Gobierno. La crisis de confianza ya no puede negarse.

Si desde el poder se explica que no habrá cepo al dólar, la gente se pelea por comprar dólares y los sistemas infomáticos y los home banking de los bancos colapsan. Si el Gobierno advierte que no devaluará, la gente en masa retira sus plazos fijos en pesos y los ahorros en dólares por temor al fantasma del recordado y siempre presente “Corralito financiero” del 2001.  La palabra oficial, la palabra del presidente, la palabra de los funcionarios está devaluada.

En la campaña política Alberto Fernández advirtió que no estaba de acuerdo con el cepo al dólar, pero una vez en el mando cambió de opinión y fue en Agosto de este año que dijo que analizaban imponer un “Súpercepo” para restringir la compra de dólares hasta US$ 200 mensuales. Eso generó estupor entre los ahorristas y economistas. La gente salió a comprar dólares y otros a  revender también, para ser justos.

Pero el ministro de Economía, Martín Guzmán, debió aclarar que no impondrían más restricciones. Sin embargo, el 13 de Septiembre de este año,  Guzmán, decía que “Cerrar más el cepo sería una medida para aguantar y no venimos a aguantar sino a tranquilizar la economía”. En tanto, el lunes 14 de Septiembre, la vicejefa de Gabinete,  Cecilia Todesca, expresó: “Vamos a continuar tratando de defender este cepo, así como está. Cuanto más dura es la regulación, más se abren las brechas”. Pero pese a las declaraciones floreadas el Gobierno finalmente el 15 de Septiembre endureció el cepo, el gasto el dólares en tarjetas de créditos impactaría en el monto de los U$S 200 y se pagaría un porcentaje a cuenta de Ganancias. Lo cierto es que con la excusa o no de búsqueda de reservas  para el Banco Central, los argentinos que desean comprar dólares como fruto de su esfuerzo tienen sus libertades restringidas.

También resulta llamativo la distorsión de la realidad del oficialismo: Para Martín Guzmán, “el dólar “blue” no representa lo que ocurre en Argentina” y sostuvo que “la grieta tiene consecuencias en la economía”, sin analizar que la penosa fisura se gesta desde el Gobierno.

La palabra devaluada, la crisis de confianza respecto el valor del peso argentino y la escasa credibilidad de los funcionarios y políticos es abismal.

Esta semana será clave para el dólar ya que casi llega a los $ 200, paralizó la actividad,  dejó una economía en terapia intensiva y mercados sin precios.

 

Argentina al revés

Es que la toma de tierras no es un delito –aunque sí es un tipo penal de la codificación- se desconoce y peor aún se incita desde el oficialismo. Es que hasta Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires se refirió al conflicto de toma de tierras que padece la familia de del ex ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, y expresó que: “La mayoría de los barrios privados son prácticamente ocupaciones de tierras”. En la Argentina al revés, Juan Grabois, es el abogado de Dolores Etchevehere y advirtió en entrevista que “odia la toma de tierras”, y defendió “la propiedad privada de su clienta y de todos los argentinos”. Mientras por otro lado, organiza a viva voz, toma de tierras a lo largo y ancho del país.  Pero la cuestión está para alquilar balcones, es que el juez de Paz de Entre Ríos, Raúl Flores, pidió disculpas por el fallo que emitió y aconsejó pensar “una solución pacífica”, rechazó el pedido de desalojo del campo e impidió al ex ministro de Agroindustria y su familia, que emita declaraciones a la prensa. Pero si hay algo que reconocerle a Grabois es que en plena campaña electoral anunció “la toma de tierras como parte del plan de Gobierno”, así que nada que reprochar. Que es sincero, lo es.

 

Hecha la ley

Pero además, la Oficina Anticorrupción, liderada por Félix Crous, determinó que no investigará a los ex funcionarios señalados por corrupción porque carece de personal. Claro que advirtió que en las causas quedarán los fiscales, pero la legitimidad de querella de la Oficina Anticorrupción queda mancillada y sin razón de ser. En tantos países del mundo, los jueces brindan certeza. Pero la percepción parece ser contraria en nuestro país. Es que la Corte Suprema que debería brindar esa clamada seguridad jurídica, respecto la resolución de los jueces desplazados Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, no logra la mayoría de tres votos necesarios. La cuestión generó una feroz  interna entre los cinco ministros que no logran consensuar ajustados a derecho.

 

Datos

Mientras una familia necesita $ 43.080,38 pesos para no ser pobre según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), y el Gobierno analiza la suba de servicios de hasta un 60 % , muchos empresarios argentinos se radican en Uruguay en busca de tranquilidad y certeza.  La consultora Opinaia, reveló que el 49% de los argentinos creen que la economía empeorará de aquí en adelante. Además, la mayoría de los consultados ya no considera que la principal responsabilidad de la crisis sea la herencia de Mauricio Macri. Por el contrario, el 47% señaló a "la mala gestión de Alberto Fernández", mientras la imagen positiva del presidente pasó de un 82% en Abril a un 46,6%, y mantiene una caída sostenida desde Julio. La palabra devaluada y la falta de certezas en los equipos de trabajo, marcan un gobierno sin rumbo. Alberto Fernández enfrenta un gran desafío: la construcción de credibilidad.