28 Diciembre 2020

Operación Moscú, Diciembre 2020

Por Natalia Aguiar
Si hay sector de la sociedad que durante el 2020 se merece un especial reconocimiento es el de los trabajadores de la salud que pusieron cuerpo y alma al Covid-19, arriesgaron sus vidas y enfrentaron miedos ante la incertidumbre y el desconocimiento de una enfermedad.

La pandemia puso al mundo al revés, pero médicos, enfermeros y administrativos demostraron que las crisis se enfrentan en equipo.

Tanto el personal de Salud como los políticos, tienen algo en común, están al servicio de la sociedad y quizás esa sea la motivación para elegir la vocación. Sin embargo, los políticos tienen mucho que aprender de médicos  y enfermeras, como el trabajo en equipos interdisciplinarios, la entrega, el sentimiento hacia su trabajo con salarios indignos.  Los políticos necesitan inyectarse dosis de empatía, solidaridad, generosidad y respeto hacia el otro. Esto haría que miren al vulnerable, escuchen las necesidades del ciudadano y no utilicen a sus obligaciones como logros políticos.

La Pandemia del Covid ha puesto al mundo al revés, y requiere de solidaridad y gestión de los políticos. En un año complejo a nivel mundial, la Argentina se enfrentó a un sistema de salud deficiente, la ausencia de estrategias económicas sólidas para paliar la crisis económica, la inflación en alza, y la pérdida de trabajo en  masa.

 

“Operación Moscú, Diciembre 2020”

En ningún momento el Gobierno pensó en utilizar la vacunación como cuestión política, pero la leyenda de los barbijos de la tripulación argentina que viajó a Rusia denotaba lo contrario. El Gobierno ya lo percibe como un logro con miras electorales.  El plan de vacunación con las primeras 300.000 dosis provenientes de Rusia desafía los resultados electorales del próximo año. Si a mediados de 2021 el Covid-19 podría mermar y controlarse en la medida de lo posible, habría posibilidades electorales. Por ello quizás Alberto Fernández anunció a los gobernadores que el plan de vacunación con  Sputnik V empezará en todo el país el martes próximo. "Las vacunas llegarán el lunes a partir de las 10 a las provincias. El martes a la mañana podemos arrancar a vacunar todos juntos", anunció el Presidente a los gobernadores por videoconferencia desde la quinta de Olivos el sábado pasado. Fernández anhela llegar al “otoño con la población de riesgo vacunada", unas 14 millones de personas consideradas “prioritarias” para el Gobierno. Ante los cuestionamientos de la oposición por la vacuna rusa, la mayoría de los mandatarios se aplicarán la vacuna Sputnik V. Es que sobran dudas y faltan respuestas respecto las razones por las que Argentina no pudo adquirir la vacuna Pfizer, a la que sí accedieron la mayoría de los países, y la única que aprobó el organismo de control argentino, la Anmat. Es que la vacuna Sputnik V fue autorizada por el Gobierno a través del Ministerio de Salud, por ello, no estará registrada como especialidad medicinal en el país.

 

Hecha la ley, vacuna rusa

¿Qué ocurre? En el caso de Pfizer o AstraZeneca, son vacunas elaboradas por laboratorios privados que requieren la aprobación o registro a la Anmat, protagonista excluyente. Es que analiza los ensayos clínicos, pide informes y decide si es conveniente o no de acuerdo a la disposición 705 del año 2005, norma que regula la aprobación de todas las especialidades medicinales en Argentina. Con la Sputnik V, el Gobierno decidió negociar Estado a Estado y omitir la intervención obligatoria de la Anmat. Por lo tanto, la vacuna rusa, sólo fue autorizada por el Gobierno en el marco de emergencia sanitaria, luego de que el Congreso aprobara la ley 27.573, que otorga potestad al Ejecutivo de autorizar la vacuna rusa en “contexto pandémico”. Pero además, a la vacuna rusa le faltaría la intervención de agencias internacionales y publicaciones científicas. Aunque desde el Gobierno se arriesgan a utilizarla. A través de la Resolución 2.284 del Ministerio de Salud, se da intervención a siete organismos para autorizar el remedio ruso: la Comisión Nacional de Inmunizaciones, la Comisión Nacional de Seguridad de Vacunas, el Consejo Federal de Salud, la Dirección Nacional de Control de Enfermedades no Transmisibles, la Subsecretaría de Estrategias Sanitarias y la Secretaría de Acceso a la Salud, además de la Anmat. En este contexto de dudas y mayores incertidumbres el presidente se vacunará en los próximos días, para “desmitificar cualquier tipo de desacreditación", dijo el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero. No será un privilegiado pero generará confianza. No aclare, que oscurece.

 

Cero diplomacia

Mientras tanto, la vicepresidenta dio órdenes. La primera, echar de China al embajador Argentino, Luis María Kreckler, por supuesto mal manejo de las negociaciones en Beijing para traer la vacuna china. ¿Qué hombre de carrera diplomática podría obstaculizar vacunas para su país? Ninguno. El objetivo de Cristina era sacarlo de su cargo, y nombrar en su lugar a Sabino Vaca Narvaja, representante comercial de Argentina en Beijing. Hermano de Camilo, expareja de Florencia Kirchner y padre de su hija Helena, e hijo de Fernando Vaca Narvaja, uno de los fundadores de Montoneros. Además, filosa de reflejos, Cristina lanza una reforma del sistema sanitario integral. “Vamos a tener que repensar todo el sistema de salud en la Argentina para hacer un uso más eficiente de los recursos", dijo la vice en el estadio único de la Plata la semana pasada. Con el ministro de Salud, Ginés González García,  en la mira, apuesta a reformular el sistema sanitario.  Ojalá así sea. Quizás haya hecho mea culpa, haya desarrollado empatía y admire el trabajo médico o busque resultados electorales en vista a las Legislativas 2021 y las presidenciables 2023. Usted sabrá si es vocación de servicio, o rédito político. Usted sabrá, si se coloca o no la vacuna. No aclaremos, que oscurece. Voto por vacuna, vacuna por voto.