10 Diciembre 2018

Espacio

Por Jorge Villazón
Está de moda, al hablar de política en la actual Argentina, recurrir al facilismo del “espacio” sin definir claramente de qué se está hablando. Sin duda no tiene que ver con el  espacio sidéreo, o sea lo que en astronomía se especifica como “espacio exterior” y que acaba en el infinito en su desarrollo.

Tampoco con la definición académica de nuestra lengua que en primera acepción se atreve a designarlo como la “extensión que contiene toda la materia existente”, aspiración que en política es al menos exageradamente optimista.

Quizá está más cerca de la realidad la definición matemática que al definir el espacio vectorial  es tajante al asegurar que es el “conjunto de elementos entre los que se establecen ciertos postulados”. Ahora ya nos estamos acercando a la verdadera intención de los que han puesta de moda, en la política de hoy, la tan repetida recurrencia al “espacio”.

Hace unos días, durante una charla política con alguien muy destacado en el ámbito local y nacional, sin estar de acuerdo en todo, pudimos definir que si hablamos de espacio, en la política salteña, podríamos diferenciar el “espacio Gustavo Saénz”, el “espacio Cambiemos”, el “espacio urtubeicista” y el “espacio kirchnerista” , sin olvidarnos de otras propuestas que no llegan a constituir “espacio” sino que se mantienen en sus Partidos o Frentes electorales. Al definir el “espacio kirchnerista” lo hicimos como el que conduce Cristina y que aspira a convertirse en un espacio opositor amplio y con posibilidades electorales ciertas.

En Salta ese espacio tiene y sostiene como candidato a Gobernador al actual Diputado Nacional Sergio “Oso” Leavy. Esto último no invalida que algún otro dirigente pretenda competir, adentro del “espacio kirchnerista” por esa candidatura. La única manera, eso sí, sería reconociendo la conducción política de Cristina. Sin esto último podrá ser peronista, progresista o como se le antoje, pero no kirchnerista.

No hay juego de palabras en esto, mi pretensión es aclarar algunos puntos que mueven a la confusión de creer que se puede llegar a fórmulas ambiguas con quienes no participen del amplio frente opositor al que convoca Cristina y menos llevando, en una supuesta alianza electoral provincial, a un candidato a presidente de otro espacio no opositor u “opoficialista”, como podría ser el urtubeicismo o el macrismo o el massismo, o el romerismo o el yoismo.

Además la definiciones tienen que ser en estas horas, para evitar los oportunistas que se acercan al “ganador” con la sola intención de lograr alguna candidatura expectante, tal como ya lo han hecho en otras oportunidades y en otros “espacios”, cuando los alineamientos no se llamaban así. Cristina parece tenerlo muy en claro y eso se desprende de la comunicación pública que hizo Leavy el pasado jueves, después de estar con ella y habiéndose retratado junto a sus hijas en la ocasión.

Dice Leavy que “esta tarde estuve junto a la Compañera y Senadora Nacional Cristina Kirchner en el Instituto PATRIA analizando la actualidad de nuestra Provincia y del País en General en este contexto de ajuste económico y social. Cristina me pidió que trabajemos en conjunto desde ambas Cámaras para desarrollar una agenda legislativa que tenga en cuenta los intereses de los ciudadanos del interior y sus necesidades más urgentes.

Vamos a luchar juntos por más y mejores leyes que defiendan a todos los sectores de nuestro Norte Grande y frenar las medidas que perjudican a los trabajadores. Además coordinamos su futura visita a Salta, que se concretará durante los primeros meses del 2019”. Está claro, juntos para luchar desde ambas Cámaras y en lo Nacional y Provincial.

Esta es la puerta de entrada al “espacio kirchnerista” en Salta. Debe haber un posicionamiento inequívoco si se está en alguna Cámara, tanto provincial como nacional, por ahora Cristina sabe que el único que lo tiene en lo nacional es Leavy.

La puerta está abierta, pero los espacios no son indefinidos, por el contrario tienen la fortaleza de lo determinado. Bienvenidos todos, pero sáquense las espuelas para no rayar el piso.