24 Diciembre 2018

El exabrupto de Alternativa Federal

Por Jorge Villazón
Cuenta Alberto Fernández que Sergio Massa le pidió, como condición para la unidad del peronismo, que Cristina Fernández renunciara a su posible candidatura para el 2019. También cuenta Alberto que él le contestó algo así como “¿Pretendés que yo le pida el renunciamiento a la que tiene el 30% de los votos en las encuestas? ¿No querés que le pida que yo sea el Rey de Inglaterra?”.

Valga la ironía ante el exabrupto.  Pero lo que no vale es el exabrupto, que sin duda pretende ser la nueva gran ayudita que Mauricio Macri espera de los “alternativos” para estos nuevos tiempos electorales.

No hace mucho tiempo, en una reunión a la que fui invitado, junto a otros periodistas, por el Gobernador Juan Manuel Urtubey, en momentos en que se hablaba sobre lo posible en el 2019, le señalé que mi idea era clara: “Con Cristina sola no alcanza, pero sin ustedes a Macri tampoco le alcanza”.

Lo mío también fue una ironía, pero hoy la justifico cuando me acabo de enterar que  La Nación entiende que “Urtubey racionaliza la esperanza de la tercera posición (Alternativa Federal) al recordar que las listas que apoyó Cristina Fernández ya fueron derrotadas por Massa, Macri y Esteban Bullrich en las últimas tres elecciones” Massa y Bullrich ganaron en la provincia de Buenos Aires ( no en el País) con la “ayudita” de los pícaros traidorzuelos y Macri le ganó a Daniel Scioli  con la ayudita de Massa, entre otros que hoy están proponiéndose como alternativa.

Lo de Urtubey es un exabrupto que bien podría justificar mi atrevida ironía anticipada.

Pero creo que seguimos poniendo el carro delante de los caballos, tantos candidatos y ninguna propuesta es la característica de este tiempo en que pareciera ser que nadie adivina la tragedia que viene, la que podría ser mucho peor que la que hoy vivimos.

Los candidatos “vírgenes” y los que hoy son el Gobierno, deberían ser claros respecto de lo que piensan hacer con los vencimientos de U$A  134.000 millones (Ciento treinta y cuatro mil millones de dólares) que vencen como deuda del Estado en el próximo trienio que va desde 2020 AL 2023. Esto sin contar los intereses a pagar mientras tanto.

De los que ya tuvieron las responsabilidades de reflotar el País, ante condiciones parecidas desde el 2003 al 2015, se conoce que saben cómo volverán a hacerlo. Los “alternativos” y los “cambiemos” tendrían que someter al debate alguna idea, al menos, que justifique sus intenciones de tomar las responsabilidades del Estado en diciembre de 2019. No se trata sólo de ganar las elecciones porque ya sabemos lo que pasó en el 2015. Ahora ya no sirven las promesas, debemos exigir compromisos.

Justifico mi inquietud ante el párrafo contundente de una nota de El Cronista que habla de la cifra señalada anteriormente como compromisos  de la deuda externa  exigible para el próximo gobierno, la que tiene tiene un aumento respecto de lo que dejó el gobierno de Cristina en el 2015 del 146%. La nota también señala que “si se comparan los vencimientos como porcentajes de PBI (Producto Bruto Interno), la diferencia se hace mayor, dado que en 2016 representaba cerca del 3.6% del PBI, mientras que para el 2020 será de 8.3%”.

Ante estas contundencias andar tratando de sacar ventaja electoral proscribiendo o descalificando dentro del peronismo, es un exabrupto que anticipa una traición a los que más sufren y menos tienen. Creer que, desde el peronismo se puede tener como límite a Cristina y a Macri en la misma intensidad, es alentar una falacia que atenta contra la unidad de  los peronistas y se convierte en una gran ayuda para el neoliberalismo macrista.

Tener como límites, desde el peronismo, a Cristina y a Macri es válido para la ultraizquierda que tiene legitimidad ideológica para proponerlo, pero para los que dicen ser una opción peronista es, lisa y llanamente, una proclama de alianza anticipada con el neoliberalismo en el balotaje que propician con  su “alternativa” en la primera vuelta electoral.

Ya no engañan a nadie, ya sabemos cómo ganaron Massa y Bullrich en las elecciones bonaerense y como lo hizo Macri en la nacional del 2015. Desde ninguna Alternativa Federal y menos si es peronista, se puede alentar semejante claudicación que se anuncia, como si fuera ético,  con el exabrupto de pretender justificar “la libertad de acción” en un supuesto balotaje en dónde se dirima el futuro de la Patria, dado que esto es lo que vuelve a insinuarse, como en el 2015.

“Los muchachos peronistas, todos unidos triunfaremos…” Aunque los dirigentes laman la coyunda que sirve para uncir sus mezquinos intereses.