11 Marzo 2019

El WaterD’Alessio

Por Jorge Villazón
El exjuez Carlos Rozanski señaló, en redes sociales, que "si se secuestrara el celular de Stornelli (Carlos), habría que llamar a elecciones anticipadas". Esta es la clave del WaterD’Alessio.

El escándalo, luego de llegar rápidamente hasta las puertas del despacho del fiscal Stornelli, comienza a caminar hacia arriba, hacia Claudio Bonadío (Juez Federal), hacia Gustavo Arribas (Titular de la AFI), hacia Germán Garavano (Ministro de Justicia de la Nación), hacia Mauricio Macri.

Esto es inexorable y los medios hegemónicos saben que “garganta profunda” está salpicándolos, por lo que en las próximas horas comenzaran a despegarse entregando la cabeza de Daniel Santoro (Clarín).

 

Fin del ciclo.

Es un hecho que el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla envió al Congreso un oficio en el que detalla la investigación que salpica al fiscal  Stornelli y reveló que la trama de espionaje ilegal a periodistas y políticos llega hasta la conducción de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Se sabe  que en el oficio judicial que Padilla remitió a la comisión bicameral de inteligencia que conduce el radical Juan Carlos Marino, el magistrado sostiene que "existen numerosos elementos de prueba"  acerca de la "realización de actividades de espionaje ilegal por parte de Marcelo D'Alessio", a quien define como posible agente de la DEA u otra agencia estadounidense que actuaba en "connivencia con agentes y/o ex agentes orgánicos o inorgánicos de la AFI".

La trama comienza a parecerse muchísimo a los acontecimientos que comenzaron con la detención de cinco hombres por el allanamiento ilegal en Washington (EEUU) en el complejo edilicio Watergate del Partido Demócrata el 17 de junio de 1972.

En aquel entonces el FBI encontró conexión entre los supuestos ladrones detenidos en el edificio de la oposición y el dinero negro utilizado por el Comité para la Reelección del Presidente Richard Nixon y la organización de la campaña electoral del oficialista Partido Republicano.

Como se ve las cosas de entonces en Estados Unidos y las de hoy en Argentina, están pareciéndose en demasía como para no ser tenidas en cuenta y en paralelo. Gracias a los testimonios de antiguos funcionarios y personal de Nixon, las investigaciones realizadas por el Comité Watergate del Senado de Estados Unidos revelaron que Nixon tenía en sus oficinas un sistema de cintas de grabación y que muchas conversaciones habían sido grabadas. Después de una serie  de chicanas y batallas legales, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó por unanimidad que el presidente debía entregar las cintas a los investigadores gubernamentales, a lo que finalmente accedió.

Todo quedó al descubierto y significó una impresionante cantidad de renuncias obligadas en el gobierno estadounidense, pero también ocurrió que la comisión descubrió que una porción de 18 minutos y medio de una cinta grabada había sido borrado. Rose Mary Woods, la secretaria personal de Nixon durante mucho tiempo, dijo que había borrado accidentalmente la cinta empujando el pedal equivocado en su reproductor de cintas al contestar el teléfono.

Un análisis forense posterior, en 2003, determinó que la cinta había sido borrada en varios segmentos, por lo menos cinco y quizás hasta nueve. Apenas insinuada la posibilidad de que esos segmentos contenían algo mucho más trascendente que las cuestiones derivadas del Watergate, Nixon se acercó inexorablemente hacia el juicio político de destitución. Como se sabe, Nixon terminó siendo el primer presidente de los EEUU que debió renunciar para evitar el escarnio en las instituciones de la democracia más poderosa del mundo.

Ahora pueden entenderse, sin lugar a dudas, las palabras del exjuez Rozanski, acerca de lo que puede significar el contenido del teléfono celular de Stornelli.

Las consecuencias pueden llegar mucho más allá de Marcelo D’Alessio. Mucho más allá. Quizá esto es lo que moviliza al oficialismo macrista y a sus satélites complacientes y cómplices, en la búsqueda de un plan alternativo que contemple el reCambiemos de la fórmula de reelección con la presencia de María Eugenia Vidal junto a Martín Lousteau y/o Juan Manuel Urtubey. Quizá y sólo nuevamente quizá, Macri deba renunciar por razones de salud, o por abatimiento, o por lo que se les ocurra antes de que sea demasiado tarde.

El avance de la causa en lo del Juez Ramos Padilla o las investigaciones que abra el Senado de La Nación son la clave del futuro cercano en Argentina. “Hola Carlos, habla Claudio…habla Gustavo…habla Germán…habla Mauricio…”,  mucho más allá de; “Hola Carlos, habla Marcelito”.

El 8 de agosto de 1974 un helicóptero se llevó desde La Casa Blanca y por última vez al presidente renunciante Richard Nixon. 1 + 1 = 2.