Antonio Gutiérrez

Antonio Gutiérrez

Por Antonio Ramón Gutiérrez
Cuando llegué por primera vez a La Habana, descubrí frente al Convento de San Francisco de Asís, a un costado de la plaza, una estatua de bronce a la que los habaneros llaman “El caballero de París”. Dicho personaje fue un célebre vagabundo que deambuló durante décadas por las calles de la ciudad.

Por Antonio Ramón Gutiérrez
Los recientes bombardeos de parte de los EEUU y sus aliados a Siria son altamente preocupantes, no sólo por lo que ya de por sí implica un bombardeo: destrucción y muerte, pérdida de vidas humanas, sufrimiento, sino también porque vienen a consolidar lo que desde hace un tiempo se venía gestando: la instalación (la repetición, aunque con diferencias) de una especie de nueva “guerra fría” entre los EEUU y sus aliados por un lado y Rusia, China, etc., por el otro.

Por Antonio Ramón Gutiérrez
El encarcelamiento del ex presidente brasilero, Ignacio Lula Da Silva, quien logro sacar durante su gestión al Brasil del mapa de la pobreza y reducir en 40 millones la cifra de pobres, que fue admirado y reconocido en el mundo, inclusive paradójicamente por el presidente de los Estados Unidos Barack Obama y cuyos programas sociales fueron objeto de numerosas premiaciones, abre toda una serie de alarmas y replanteos, sobre todo pensando que se lo condena sin pruebas suficientes, con indicios ambiguos y discutibles en un país, en un continente, en un mundo donde las corruptelas institucionales, difíciles de controlar por una sola persona, han formado parte esencial e inevitable de su funcionamiento desde sus orígenes.

Por Antonio Gutiérrez
Quizá ya no se trate de cambios ni de transformaciones de la modernidad, sino de verdaderas mutaciones antropológicas, de una alteración de lo real provocada por lo que se ha dado en llamar “el capitalismo absoluto”, donde ya no se trataría simplemente del deseo de apropiación, sino del frenesí del goce y la pulsión de muerte, del empuje irrestricto hacia el objeto.

Por Antonio Ramón Gutiérrez
Me cuentan que dos ladrones entraron en horas de la madrugada en una casa de la zona céntrica de la ciudad mientras los moradores dormían. Felizmente, quizá creyendo que los dueños de casa, que se despertaron, tenían armas, salieron huyendo. Eran jóvenes o menores de edad, tal vez drogados, en estado de profundo deterioro humano. Podría haber ocurrido una tragedia.

Por Antonio Gutiérrez
La frontera entre un final y un comienzo de año puede resultar un tiempo propicio para resignificar retroactivamente el camino transitado y despojarnos, aunque más no sea por un momento, de la excesiva inmediatez y del insistente apego doméstico con los que los argentinos solemos considerar y evaluar las cosas.

Por Antonio Gutiérrez
La interacción social en la Argentina estaría hoy determinada en buena medida por las frases hechas, frases que provienen no de un acto de voluntad e inteligencia (que es como Ferdinand de Saussure definía al habla), sino de un hecho de lengua proveniente de las grandes usinas mediáticas de este tiempo.

Por Antonio Gutiérrez
Por supuesto que el proyecto de decreto para anular o modificar la actual ley de Salud Mental en la Argentina, no obedece a una preocupación genuinamente científica ni a un interés por un mayor bienestar para los pacientes, sino a la utilización que se hace hoy de la ciencia, en su alianza con el discurso capitalista, en función de los intereses corporativos de la economía, utilización destinada a la anulación de todo aquello que no pueda ser convertido en mercancía y reintroducido como ganancia en el circuito.

Por Antonio Gutiérrez
El Capitalismo en fase actual aparece como una totalidad sin bordes, que se ha apropiado del conjunto de la cultura y sus producciones, una gran maquinaria altamente eficaz que ha colonizado las mentalidades, alterando las percepciones y la cosmovisión del mundo, promoviendo la primacía del “más allá del principio del placer” descrito por Freud.

Por Antonio Gutiérrez
Sabemos que el psicoanálisis es antagónico a toda propuesta de identificación colectiva y empresa totalizadora, situándose del lado del descompletamiento y de la restitución de la singularidad.

Por Antonio Gutiérrez
Resulta ser que en la política argentina ligada al neoliberalismo, los incendiarios se creen bomberos, los depredadores se creen depredados; los causantes, perjudicados; los antidemocráticos, demócratas; los violentos, civilizados, etc.

Por Antonio Gutiérrez
Nadie pretende que los jueces que hoy aplican la ley del 2x1 en beneficio de los condenados por crímenes de lesa humanidad se instruyan en el historial de la larga psicopatología ni que conozcan algo de Freud o lean a Sartre o Sóflocles, pero se les debe exigir al menos una pizca de lucidez que evite el error de la impunidad o los intentos de querer, una vez más, borrar de la conciencia aquello, que en el caso de quedar impune, retornará inevitablemente (como lo indican todas las evidencias psicopatológicas y literarias) bajo la forma de la repetición inconsciente y la enfermedad colectiva.

Por Antonio Gutiérrez
El neoliberalismo no es únicamente patrimonio de quienes adhieren al neoliberalismo en economía, sino también de aquellos otros que, aún oponiéndose al mismo, repiten, sin saberlo, las lógicas neoliberales a las que dicen repudiar.

Por  Antonio Gutiérrez
¿Es Donald Trump una respuesta al neoliberalismo o un componente más sofisticado del menú neoliberal, un elemento más de su exceso y desproporción, de la capacidad del neoliberalismo para reintroducir en su circuito hasta sus oposiciones y detracciones e impotentizarlas?

Por Antonio Gutiérrez
Las transformaciones de lo simbólico de nuestro tiempo, marcadas por las condiciones actuales del capitalismo y el discurso de la ciencia, instalan un mandato incondicional, un imperativo de goce irrestricto, sin barreras ni puntos de sujecion: ir hacia el exceso, la desproporción, el todo da lo mismo, la abolición de los límites, la ausencia de barreras al desplazamiento incesante.

Por Antonio Gutiérrez
Hay que saber que hoy en día en el mundo la corrupción no es una simple contingencia o una excepción ligada a gobiernos y funcionarios o empresas corruptas, sino uno de los pilares estructurales sobre los que se asienta el neoliberalismo y la llamada economía de libre mercado.