21 Enero 2019

Focis alerta sobre límites de mandatos en La Rioja y Río Negro

En toda la historia constitucional de Salta, excepto la reforma de 1949, el mandato del gobernador y del vicegobernador no permitía una reelección inmediata. Ambos debían esperar que transcurra otro mandato para intentar ser ungidos nuevamente. 

En 1986 se reformó integralmente la Constitución de la Provincia de Salta, manteniéndose los precedentes y permitiendo al Poder Ejecutivo permanecer en funciones un sólo mandato debiendo esperar otro período para intentar ser elegidos nuevamente.

Este sistema permitía la aparición de nuevas alternativas de conducción política y el equilibrio de los tres clásicos poderes, con independencia tanto del Poder Judicial como del Poder Legislativo.

El Tribunal de Cuentas actuaba con total libertad y era un efectivo custodio de la legalidad de las cuentas públicas.

En 1998 se reformó parcialmente la Constitución Provincial, y en cuanto al Poder Ejecutivo concluyó con la posibilidad de que el Gobernador y el Vicegobernador permanezcan en funciones durante doce años, durante los cuáles alteraron la independencia de la Corte de Justicia, cuyos mandatos actualmente se renuevan cada seis años, provocando la sujeción política a la voluntad del Gobernador.

Tanto el ex gobernador Juan Carlos Romero como el actual, Juan Manuel Urtubey,  designaron dos veces cada uno a los miembros de la Corte de Justicia.

Un Gobernador con todo el manejo institucional y económico del Estado, pueden someter al Poder Legislativo, cuyos integrantes deben renovar sus mandatos cada cuatro años, por lo que deben sujetarse a los deseos del mismo.

El Tribunal de Cuentas fue dividido en dos organismos, la Auditoría General y la Sindicatura General. La primera está integrada en su totalidad por auditores pertenecientes al elenco gubernamental, sin representación de las minorías parlamentarias, vulnerando expresamente el texto constitucional y legal vigente. La segunda hoy forma parte de la administración centralizada del Estado.

Estos aspectos, y no los únicos por cierto, marcan claramente la debilidad institucional existente en Salta, pues permitir doce años seguidos de mandato del gobernador, vulnera principios republicanos y democráticos de raigambre constitucional.

La posibilidad de que las instituciones, en este caso, de las provincias de La Rioja y Río Negro, queden sometidas a los caprichos de un Gobernador, resulta un peligro institucional latente, por lo que este FORO DE OBSERVACION DE LA CALIDAD INSTITUCIONAL DE SALTA (FOCIS) alerta a la sociedad, en especial de ambas provincias, a tomar los recaudos ciudadanos necesarios para no permitir otro mandato de sus actuales autoridades, pues podrían concluir como la actual situación de Salta, con instituciones débiles y totalmente sometidas a la voluntad del Gobernador de turno.

Firman este documento: Santos Jacinto Dávalos; Oscar Rocha Alfaro; Virginia Diéguez; Osvaldo Camisar; Caro Figueroa Ramiro; De la Zerna María Silvia; García Vidal Luis; Jiménez María Elena; Molinari Cynthia; Saravia Diego.