11 Febrero 2019

La distribución de la riqueza es el sentido primordial del federalismo

El juez de la Corte de Justicia de Salta, Abel Cornejo, en el programa El Primero de la Semana, que conducen Jorge y Emiliano Villazón, habló del año de recambios en las instituciones del Estado que atravesaremos este 2019.

Consultado por los conductores, Abel Cornejo inició analizando los cambios que se avecinan en el ámbito de la Corte de Justicia, y dijo que “este es un año muy importante para la Corte y para la institucionalidad de Salta en general, porque se cambian y se eligen muchísimos cargos claves dentro de los poderes del Estado. En la Corte a fin de año vencen tres de los siete mandatos de los jueces, se eligen autoridades. En abril se vence el mandato de todos los consejeros de la magistratura, entre ellos el mío de presidente, allí no hay posibilidad de reelección, afortunadamente. Hubo un compromiso democrático de que el Consejo se renueve en su totalidad. En enero del año que viene se vence el mandato de la defensora general de la provincia. En mayo del año que viene del procurador general. En agosto el mío como juez de la Corte, y en noviembre el del doctor Vitar”.

El magistrado consideró al respecto que “es un año complicado desde el punto de vista institucional, no porque vayan a haber problemas, sino porque si se vencen el mandato de los tres senadores nacionales, se eligen cuatro diputados nacionales, esperemos que entre esos cuatro dos sean mujeres, porque nosotros tenemos el record único en Argentina que de los siete diputados nacionales no hay ninguna que sea mujer”.

A ese respecto Abel Cornejo amplió diciendo que “hubo una interpretación muy particular cuando se oficializaron las listas. Hay un decreto complementario dictado por la ex presidenta Cristina Fernández, que es insoslayable, y que dice que cada dos cargos que se renuevan uno tiene que ser de una mujer y eso no se siguió aplicando”.

Consultado sobre las manifestaciones de las diferencias de género, El juez de la Corte salteña dio que “son diferentes pero dentro de las diferencias tiene que haber una igualdad de derechos real”, y respecto al ámbito de la justicia explicó que  “no en el sentido de la equidad y los fallos, pero sí, sobre todo en los últimos cinco años, hay una evolución para bien en determinados temas, que en nuestro país no se había dado, y que aparecieron en la agenda diaria, temas que venían siendo sistemáticamente postergados, y que ahora ya no podrían ser discutidos. Faltaría a eso, más allá de las cuestiones de género, la creación de la facultad pública de derecho en la Universidad Nacional de Salta, porque esa es otra cuestión de igualdad, cuando hablamos de los concursos universitarios, de la libertad de cátedra y de la igualdad de oportunidades en los concursos y además del rol que tiene la facultad de derecho pública en la formación de funcionarios y magistrados del Poder Judicial, del Ministerio Público y de la Justicia Federal, que creo que es una mirada totalmente diferente”.

 

Güemes y educación

“La Argentina uno de los grades desafíos que tiene es la recuperación integral de la educación pública. Es un país que se formó en base a la educación pública. Cuando la Argentina fue un gran país, que lo fue, se construyó en base a ese primer nivelador social que es la educación pública. Hay toda una apuesta por delante que hacer”, consideró Abel Cornejo, y consultado al respecto habló de Martín Miguel de Güemes en el marco del reciente aniversario de su natalicio: “de aquel Güemes a hoy, lo que debería haber quedado que es la acción y el pensamiento, queda muy poco. Quedan pequeños cenáculos o grupos refractarios mínimos, que han reinventado una figura hacia una suerte de conservadurismo ultramontano que está muy bien para el turismo. Eso ha hecho un sincretismo, que lo que me preocupa es que dentro de dos años se van a conmemorar doscientos años de la muerte de Martín Miguel de Güemes, y me parece que lo mejor es que vengan no solo historiadores sino distintos pensadores de todo el país y que se pueda hacer un gran debate nacional sobre la figura de Güemes, porque si bien se ha conseguido que sea héroe nacional, que se lo considere uno de los padres fundadores de la patria, yo digo que es el padre de la identidad nacional, porque en 1815 en adelante, cuando Güemes asume como gobernador de Salta en forma casi plebiscitaria, y lo gobernadores se designaban desde Buenos Aires a través del estatuto de 1811, es el primer gobernador electo por el pueblo de su lugar. Alvear que era el director supremo, manda una serie de emisarios a Europa con el fin de que acá se designase un príncipe de alguna de las casas reales europeas y hacer una suerte de democracia parlamentaria que estaba muy lejos del concepto de independencia confederativa de Güemes, por eso le llaman el Artigas del norte”.

 

200 Años después

“¿Para qué sirve el federalismo 200 años más tarde? Porque si esto hubiera sido un país confederal, la distribución de la riqueza que es el sentido primordial del federalismo, hubiese sido mucho más equitativo, y el desarrollo de todas estas provincias también. Con la muerte de Güemes no solo se trunca el ala derecha del Ejército de los Andes, porque el plan sanmartiniano concebía que Güemes confluyese en Lima”, analizó Cornejo y cerró la idea antes esbozada explicando que ante los intentos contrarios: “Güemes cree que hay que declarar a como de lugar la independencia, y por eso digo que es el padre de la identidad nacional argentina”.

Finalmente Abel Cornejo consideró que “si empezamos a discutir en el año XXI cuál fue realmente el ideario político de Martín miguel de Güemes, todas las discusiones que hagamos para recursos, van a ser pocas, no solamente porque este fue el teatro de operaciones para la independencia, sino por la idea confederativa de reparto de los ingresos que es totalmente diferente a lo que sucede”.