15 Abril 2019

Es nocivo que a los candidatos los elija la oligarquía partidaria y no la gente

El gobernador salteño afirmó en el entrevista con Jorge Fontevecchia que "la sociedad moderna avanza hacia lógicas de mucha menos delegación en la política". Además, el referente de Alternativa Federal analizó los mecanismos de la política electoral argentina.

En una extensa entrevista con el cofundador de la editorial Perfil, Urtubey consideró que “cuando desde la política le das una oferta ya preseleccionada por los líderes políticos para que la gente tome o deseche, es diferente a cuando las distintas opciones abren la participación. La única manera de que haya renovación en la política argentina es que sea de abajo para arriba, no de arriba para abajo".

 

¿Por qué Macri dice: “Massa es Cristina, Urtubey soy yo”?

Espero que las cosas me salgan mejor que a él. Responde a una lógica en la cual trabajó el Gobierno durante estos tres años y medio, donde todo lo reducen al universo Macri- Cristina porque es el único en el cual son competitivos. El temor a la vuelta del kirchnerismo es lo único que hace competitivos a Macri y a Cambiemos. Porque si aparece una alternativa superadora, esas dos caras de esa misma moneda se desvanecen. Lo mejor que les puede pasar es que no exista más nada. Las únicas clasificaciones de seres humanos que viven en la Tierra son macristas o kirchneristas. Es una mirada un poco pequeña.

 

Hay un binarismo categorial. Una ceguera paradigmática: no existe nada más que esas dos categorías.

Esa fase de obsesión me parece comparable con la de Cicerón con Catilina, pero ellos discutían por un modelo de organización social, acá discuten solo por poder.

 

Duran Barba dice que en los focus groups también le aparece una definición de vos como “un Macri chiquito”. ¿Eso tiene que ver con las personas que también tienen ese orden categorial de Macri-Cristina, el 60% de la Argentina?

Son muchos menos y lo vamos a ver en la elección. Las veces que fuimos a elecciones, aunque son realidades locales, estamos viendo que hay vida más allá de Macri y Cristina. Y en esa lógica, que Duran Barba diga lo mismo que Macri es bastante razonable, porque, técnicamente, Macri dice lo mismo que Duran Barba.

 

Las versiones que se echan a rodar pueden tener distintos objetivos. Por ejemplo, si Macri fuera reelecto y el 10 de diciembre necesitara plantear una alternativa más amplia que Cambiemos, necesitaría sumar una mayor parte del peronismo, y vos serías el personaje adecuadísimo para que te ofreciera ser jefe de Gabinete. ¿Hay alguna posibilidad de que eso suceda, o está rechazado de plano?

Llevo tres años escuchando eso, y responde a la misma lógica: es el mundo de Macri o de Cristina. El porcentaje de probabilidades de que alguno de ellos dos presida la Argentina es bajísimo, mucho más bajo de lo que hoy se dice en todos lados. En el mejor de los casos, hablamos de polarización con dos candidatos que podrían llegar a 30 puntos. Eso no es polarización. Polarización era cuando tenían a un tipo que medía 50 y el otro 40, 45, y entonces no había espacio para nadie. Acá estamos hablando de una polarización de por lo menos tres o cuatro.

 

¿Ves alguna posibilidad de que Macri no sea el candidato de Cambiemos?

No. Hubo un momento en el que lo pudo haber hecho. Si hoy no lo es, es solamente por debilidad. Y si no se presenta por debilidad, al Gobierno le puede ir muy mal en términos del proceso electoral.

 

¿Sería peor para Cambiemos que Macri no fuera el candidato? ¿Sería reconocer la derrota?

Sí. Si el propio jefe político de ese espacio, un esquema personalista superconsolidado, un hiperpresidencialismo clásico, como toda la historia argentina, no tiene la fuerza como para ser candidato, ¡olvidate! Ese espacio termina.

 

Tu teoría es que el problema es el hiperpresidencialismo, lo opuesto a lo que decía Néstor Kirchner, que decía que había que darle “empowerment” a la figura presidencial.

Exactamente. Hay que hacer todo lo contrario en la Argentina porque es la única manera de entender una sociedad fragmentada, como es y seguirá siendo la Argentina, y se profundizará esa fragmentación por una cuestión sociológica mucho más profunda que un partido político, que es una anécdota.

 

El tuyo es un modelo más europeísta que americano.

El mundo está yendo hacia ahí, inevitablemente, y si la Argentina no construye una institucionalidad vigorosa que le devuelva confianza hacia dentro y fuera, es técnicamente imposible que nosotros resolvamos nuestros problemas. Este gobierno volvió a caer en el mismo error con otra mirada: se entendía que el prestigio personal del presidente Macri resolvía el problema de la falta de confianza en la Argentina. Es una posición demasiado naíf. La confianza la generan las instituciones, los sistemas, no la generan los hombres.

 

Una especie de telenovela mexicana, donde la salida es casarse con el niño rico.

Exactamente. La Argentina tiene que hacer un proceso más largo, que va a llevar más esfuerzo, en el cual las instituciones tengan más poder que las personas. Para eso, quiero reformar el sistema de gobierno en la Argentina. Me van a decir: “Hay urgencias primero”. ¿Qué otra urgencia hay que recuperar confianza en el país? ¿Qué modelo económico sustentable vamos a hacer en un país como la Argentina, con el nivel de volatilidad política que tenemos? ¡Fracasamos! En un país sin confianza en su sistema, en sus instituciones, ¿cuánto puede valer la moneda? ¡Nada! La moneda es la expresión de la confianza. Si no hay confianza, esa moneda desaparece. Eso es lo que le pasa a la Argentina. La solución al problema económico hay que buscarla en un tema de raíz, y tiene que ver con que hoy la política es parte del problema, no de la solución. Hay que transformar a la política en la solución de la Argentina, no en el problema argentino.

 

¿Ves alguna posibilidad de que Cristina Kirchner no sea candidata?

Va a ser candidata, igual que Macri, porque los dos se necesitan. Si uno es candidato, el otro también va a serlo porque la única manera de que existan ambos políticamente es que esté el otro.

 

Gutiérrez Rubí, el principal asesor de Massa, tiene la tesis de que Massa tendría que ser presidente con los votos de Cristina Kirchner, suponiendo que ella no se presente.

Está bueno como elaboración intelectual, pero los votos no son de nadie. Si la ex presidenta se presenta, probablemente la voten a ella. Si no se presenta, no tengo la menor idea de qué puede pasar con esos votantes.