15 Abril 2019

Carlos Colmenares: Coordinar la política para tener un plan de excelencia en salud

El doctor Carlos Colmenares pasó por los estudios de Un Buen Diálogo,  en Punto Uno TV, para brindar detalles sobre el plan sanitario basado en la política de Ramón Carrillo que busca aplicar en la provincia con el apoyo de Miguel Isa.

Trabaja para la candidatura de Miguel Isa en el área de Salud

Sí, porque desde aquella vez que se había propuesto para gobernador y terminó siendo vicegobernador de Juan Manuel Urtubey, habíamos elaborado ese plan y después quedó todo en penumbras y no se aplicó  y quien decidió sobre las políticas de salud que se iban a implementar en la provincia fue el gobernador y Miguel creo que no influía en eso. Se aplicaron otras políticas, pero nosotros seguimos trabajando en el plan de salud que, como yo siempre digo, está basado en el plan de ese hombre que le hizo el clic a la salud argentina, que fue el doctor Ramón Carrillo, un hombre que hizo tantas cosas sobre todo en el noroeste, esta zona que fue siempre la más castigada. El Hospital San Bernardo, el Hogar Escuela ¿por qué el Hogar Escuela al lado del San Bernardo? Para que los chicos que venían del interior sigan teniendo clases, un lugar donde comer, donde dormir y las familias donde alojarse, siempre pensando en algo que es fundamental: el bien común. Eso se consigue con una comunidad organizada, para organizar la comunidad tenemos que organizarnos los políticos, los prestadores y toda la parte del pueblo que también integra la comunidad organizada. El problema es que muchos prestadores creen que están por encima de la comunidad organizada. El político tiene que dar las directivas, el prestador tiene que poner las directivas en ejecución para que todo aquel que asista a un centro hospitalario tenga la atención que se merece.

 

¿Cómo se llevaría a cabo ese plan en la actualidad?

Nosotros decimos que todo agente sanitario tiene que tener su laptop, notebook, una manera de comunicarse, alguien en Santa Rosa de los Pastos no tendrá señal, pero cuando baje a un lugar con señal manda toda la información a su hospital de cabecera, en este caso San Antonio de los Cobres y ahí automáticamente, vamos a tener un sistema de datos centralizados para que el ministerio reciba la información necesaria de todos lados. Cada paciente tendrá un código y podrá acceder a su ficha con un celular. Cuando le corresponde la vacunación, hoy en día llega un paciente y le preguntan a la madre “¿Está vacunado contra la fiebre amarilla?” y la madre tiene que fijarse en una libretita, ¡estamos locos!, no digo que no haya servido, pero esta fuera de los tiempos.

 

Esto beneficiaría al Estado porque puede salir a buscar a quien le haga falta la atención

Esto se llama georeferencia, entonces nos saldría en un mapa en distintos colores, dónde falta vacunación, dónde hay niños que necesitan mayor atención porque están desnutridos, si están yendo a la escuela, porque en los lugares más recónditos y remotos la maestra es el primer agente de alerta. Si falta por cinco días a la escuela, cuando vuelve, la maestra tiene que tener una balanza… ¡cinco kilos menos! ¿qué pasó? Tuvo diarrea. Entonces tiene que dar un aviso urgente sobre la salud de ese niño.

 

Ahí es fundamental el agente sanitario

En mi libro de La política y la salud hago un cuadro sinóptico de cómo es todo el círculo para que el agente sanitario tenga contacto con la maestra, con la policía.  Él es que tiene que pesar a los niños, medirlos, llevar las vacunas, pero tiene que hacerlo informando todo lo que realizó, y tiene que saberlo hasta el ministro.

 

Sería óptimo si la red funcionara en conjunto

Pero no podemos dejar de implementar un sistema de comunicación para tener esa información centralizada y la conectividad no es una limitación para evitar el desarrollo. Cuando Ramón Carrillo asumió había 16 mil camas y cuando se fue había 107 mil camas, con la voluntad política de Perón. A mí, Miguel Isa me dijo que tengo todo su apoyo porque lo importante es la salud, la educación y el desarrollo humano y social. Si logramos coordinar esos ministerios tenemos que tener un plan efectivo de salud. Si tenemos una mamá desnutrida desde el embarazo, después nos sorprendemos cuando ese niño fracasa en el sistema escolar, cuando no es un fracaso, ese niño no recibió los nutrientes necesarios para el desarrollo de su sistema nervioso.

 

La salud es política pública con el sector público y privado y en el sector privado falta inversión

Hay tres clínicas que han realizado inversiones importantes, pero son de afuera.  Es por eso que el ministro de Salud Pública no se ocupa solo del hospital público, la salud pública somos todos, los que vamos al hospital o a la clínica privada de Tres Cerritos y además tienen que controlar eso. También tenemos que controlar al PAMI y cuando no cumplan las obligaciones, deberán responder, vamos a Buenos Aires y les decimos que atiendan a la gente de Salta como corresponde o los atendemos nosotros y les mandamos la factura correspondiente. Porque si ellos no responden, esos abuelos terminan en el hospital público.

 

Es fundamental la política pública en el sector privado

Yo no quiero criticar a ninguna prepaga, pero nos estamos convirtiendo en faraones, estamos haciendo grandes edificios administrativos, al socio de la obra social cada vez le cobran más, pero al prestador de salud no le pagan en la misma proporción.

 

Sería bueno un sistema que contenga a los profesionales dentro de la salud pública y no seguir expulsándolos a un sistema de mercado

Muchos creen que el sistema de salud es un sistema de plan de ahorro, pero siempre seguimos pagando. Hagamos una carrera hospitalaria del sistema de salud, “este señor va a hacer carrera en la salud pública, le vamos a pagar como corresponde y va a recorrer toda la provincia, conociendo la realidad de cada uno de los sectores”. Vamos a tener personas idóneas trabajando en el hospital. El hospital no puede estar trabajando seis horas, debe trabajar como mínimo 12 horas y luego tener emergencias. Yo no digo por la atención de una persona que comió tres kilos de chancho y, bueno, se empachó, pero en caso de una real emergencia, de una catástrofe, no estamos preparados, tenemos que tener un hospital de emergentología, hoy entrás al Hospital San Bernardo y en la guardia tienen a los pacientes en camillas en los pasillos y médicos que no se dan abasto. Tenemos que darle a la gente la posibilidad de curarlos en una emergencia numerosa y el Instituto Oñativia que funcione como Instituto de alta complejidad y que los centros de salud funcionen como corresponde en los barrios. En la fundación Luis Oscar Colmenares, creada en homenaje a mi padre, la gente va y  nos dice que no tiene como llegar a los centros de atención y le decimos “tomá $ 50, cargá la tarjeta” y ahora nos damos con que no se pueden pasar las tarjetas que los bajan de colectivo. El Estado debe darle la posibilidad a esa persona para que pueda llegar al hospital sin problemas. En zonas de la ciudad el agente sanitario también tiene que aparecer, en la periferia no aparecen, y tiene que ir a la zona periférica de toda la provincia, de Metán, Rosario y demás. La política debe estar al servicio de la salud y no la salud al servicio de la política.