03 Julio 2019

Tomada: Cualquier reforma laboral o previsional no es a favor de los trabajadores ni los jubilados

Carlos Tomada, abogado y político argentino, ex Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación dialogó con Diario Punto Uno sobre la actualidad política, social y económica del país

Por Felipe Argüello

 

Tanto los últimos estudios del INDEC, como los de la UCA, advierten un incremento en el desempleo, empleo en negro y el trabajo infantil ¿Cuáles crees que son las políticas necesarias para revertir este escenario?

Yo creo que no es una cuestión de una medida o una acción, estamos frente a un escenario muy grave y complejo, donde si bien a nivel global hay una discusión alrededor del trabajo y del futuro del trabajo. Lo que ocurre es que ese contexto internacional, en la Argentina tiene un carácter agravado por que estamos frente a una política que se ha puesto en marcha a partir del 2016 donde claramente el salario, el empleo y la seguridad social han pasado a ser, de eje fundamental de las políticas públicas como lo era en su momento, a ser la principal variable de ajuste. A tres años y medio de este gobierno estamos enfrentando un escenario grave donde presenciamos 15 meses consecutivos de caída del empleo registrado en empresas privadas, donde el poder adquisitivo presenta su mayor caída desde la época de la convertibilidad, donde también aquí llevamos 17 meses de caída de la capacidad adquisitiva del salario, ni hablar de las pérdidas de empleo que esto ha significado, más de 200 mil trabajadores en el último año. Esto requiere un tratamiento urgente, una agenda que primero implique un cambio de dirección en las políticas macroeconómicas, si seguimos con esta política del ajuste,  si continuamos siguiendo las directivas del FMI, más allá del acuerdo, que habrá que ver que se hace con esta cuestión, pero todos sabemos que estos acuerdos con el Fondo Monetario implican determinadas condicionalidades que arruinan el empleo, el salario y la seguridad social de los países. Es esta última parte que yo creo que debe modificarse y re direccionarse en la política del país, no espero que este gobierno lo haga, el presidente ha dicho que quiere ir en la misma dirección pero más rápido, y eso es ir más rápido al abismo. Por lo tanto espero que asuma otro gobierno que vuelva a colocar al empleo como eje central de sus políticas y en ese caso empezar a preocuparnos por los distintos problemas que tiene el empleo, que no es solamente la desocupación, sino también la precarización laboral. No podemos seguir generando empleo precario, sin derechos. El primer paso es volver a recuperar el sentido común de la economía real, tenemos que volver a fortalecer el consumo, el mercado interno, el proceso de industrialización. No puede ser que tengamos el 50% de la industria con capacidad ociosa, hay que volver a abrir esas fábricas, volver a mejorar el salario, y eso ya una vez lo hicimos. Habrá que buscar la forma de volver a poner en marcha esa economía que está dormida, por no decir arruinada en estos últimos años.

 

¿Cuál es tu lectura del acuerdo del MERCOSUR con la Unión Europea?

No quiero apresurarme y ser demasiado prejuicioso al respecto, pero este tratado que se ha anunciado con tanta pompa francamente fue un hecho sorpresivo, que tomó a todo el mundo por sorpresa. Los tratados y estos acuerdos internacionales no son negociaciones que tienen que sorprender, tienen que ser a la luz del día y donde todos sepamos qué es lo que se está discutiendo. Hace un mes estuve en Bruselas, en la sede del Parlamento europeo y tuve reuniones con distintos sectores, entre ellos sectores que participaban en las negociaciones para el acuerdo UE – MERCOSUR, y hablaban de esas tratativas como algo que podía empezar a dar frutos el año que viene, de golpe, de un día para otro aparece este acuerdo.  Me parece por lo menos extraño, y dentro de lo extraño, está que ni siquiera sabemos que va a contener este acuerdo, porque en realidad lo que se ha aprobado son ciertos lineamientos básicos y todavía no tenemos el texto y la letra chica, que deberá mirarse con espíritu crítico porque no todos los acuerdos son lo mismo ¿Quién se puede oponer a un acuerdo equilibrado, que refuerce las relaciones políticas, económicas y culturales que tenemos con Europa? Habría que estar desenfocado para no tener cierta actitud favorable, si lo que verdaderamente termina resultando es que de este acuerdo se deriva en una primarización de la economía y en un retraso de las posibilidades de un proceso de industrialización, si de este acuerdo los únicos que ganan son los sectores vinculados al agro y eso nos convierte en el sueño de la góndola o el modelo agroexportador, francamente me va a costar estar de acuerdo con esto. Si las centrales sindicales vienen advirtiendo que esto puede generar una fuerte pérdida de empleo, puede haber sectores que salgan perjudicados. He estado leyendo esta literatura que provocativamente dice que los que no están de acuerdo con el tratado es porque tienen miedo a la competencia. Aquí no se trata de quién es más guapo, si tenemos o no miedo, la verdad es que no tenemos buenas experiencias de este gobierno cuando firma acuerdos, recordemos que el acuerdo con el FMI no pasó por el parlamento, pero tampoco hay buenas experiencia de este tipo de acuerdos de libre comercio en el mundo, un ejemplo es México, país modelo en el mundo, aumentó su déficit comercial y sus trabajadores perdieron derechos estando enmarcado en este tipo de acuerdos. Otro ejemplo es modelo chileno, donde la clase trabajadora está postergada.

 

¿Cuáles son los riesgos que conllevan este tipo de tratados? ¿Puede perjudicar a algún sector productivo de la economía nacional?

No tengas ninguna duda, no quiero estar en la lista de los que se oponen por oponerse, pero mi espíritu de lectura de este acuerdo es crítico, sobre todo porque este gobierno no es un gobierno confiable a favor de los intereses de las mayorías y tampoco los antecedentes internacionales en materia de estos acuerdos de libre comercio son precisamente favorables para los países en vías de desarrollo, son siempre a favor de los poderosos. Obviamente si voy a comparar a este MERCOSUR, degradado por Bolsonaro y Macri, negociando con las principales potencias después de EUA y China a nivel mundial, la verdad que no siento que no estén defendiendo. Estas negociaciones sorpresivas, estos anuncios con Macri en el G20 y el Canciller en otro lado, están dando cuenta de un nivel peligroso de mediatización e improvisación. Me gustaría saber que hay atrás de esta cuestión insólita de un Canciller anunciándolo por teléfono y viralizado en los medios “perdón que lo desperté presidente”, siento que nos están tomando por estúpidos. Yo te puedo asegurar que este mismo acuerdo con cualquier otro gobierno hubiera tenido otro contexto, otra difusión y apertura.

 

El 25 de junio el Ministro Dujovne prometió avanzar con la reforma laboral frente a grupos inversores en Nueva York ¿En qué crees que consiste una decisión como esta y cómo crees que impactaría en el trabajador argentino?

A mí me preocupa mucho cuando los funcionarios de este gobierno van a hablar Estados Unidos, porque no siento que van a Estados Unidos a defender nuestros intereses, van a decirle a los organismos internacionales y al propio gobierno norteamericano que están dispuestos a cumplir sus órdenes. Lamento esta mirada que parece un tanto primitiva pero así lo siento. Recuerdo cuando un anterior miembro del gabinete fue a EUA y afirmó que era cierto que no se habían logrado grandes mejoras en el funcionamiento de la economía argentina pero había un logro que sí podían exhibir ¿Cuál era el logro? Que habían bajado los salarios, eso está grabado y registrado, lo dijo públicamente. Cuando el Ministro de economía, un funcionario que no toma decisiones propias, porque las toma el Fondo Monetario Internacional, viaja al norte y afirma que vamos a hacer una reforma laboral y previsional está clarísimo que no es una reforma laboral a favor de los trabajadores, y que la reforma previsional es en contra de los intereses de los jubilados. El mensaje del Ministro no es para nosotros, el mensaje es para los que están allá, y el mensaje es que si ganan, que todas estas medidas que están haciendo ahora, la de plantear la reforma laboral y previsional, estos paliativos para mostrar que hay mayor consumo, este dólar estabilizado ficticiamente en base al préstamo del FMI, todo eso es un circo por 6 meses hasta que llegue el día de las elecciones, y si llegan a ganar, el día que asuman, ahí sí agárrense.

 

Actualmente Argentina concentra el 61% de los créditos del FMI ¿Cuál es tu visión de la política de endeudamiento del gobierno? ¿Creés que la renuncia de Christine Lagarde al Fondo Monetario influye en los acuerdo de este organismo con Argentina?

No sé puntualmente qué efecto tendrá la renuncia, pero yo creo que en el fondo, los del FMI deben estar preocupados. Ellos han asumido compromisos con esta política frente a los otros miembros del Directorio del Fondo Monetario. Yo creo que acá ha habido un exceso, el FMI tiene prohibido que la plata que el Fondo presta sea destinada a sostener la paridad cambiaria y es lo que están haciendo, de 39 mil millones de dólares, 30 mil millones de dólares del préstamo se han fugado del país. Eso, al resto de los países que integran el Directorio del FMI no les causa mucha gracia, yo no sé qué significa este pedido de licencia o renuncia de Lagarde, lo que sí creo es que se han metido en un baile, un baile donde el gobierno argentino tendrá que rendir cuentas. Lamentablemente el que se endeuda es el presidente de la nación, pero los que pagamos por años de años vamos a ser millones de argentinos mientras ellos nos dicen que están estabilizando los niveles macroeconómicos del país ¿Cuál estabilizaron? Nos están dejando una herencia pésima, una inflación imparable, un dólar contenido que cuando haya que moverse va a hacer mucho ruido, y así una detrás de otra. No solucionaron ninguno de los problemas que dijeron que venían a resolver.

 

¿Qué pensás que está en juego en las elecciones de este año? ¿Cómo definirías la situación del electorado en este escenario?

Yo lo único que le diría a los argentinos es que voten en defensa propia. Creo que los ciudadanos por diversas razones votaron como votaron en 2015, yo soy de los que entienden que en los pueblos se votan por diversas razones, y en las últimas elecciones, alguna razón los llevó a que por tan poca diferencia ganara este gobierno. Ahora sabemos cómo gobierna este gobierno, sabemos quiénes son los ganadores y perdedores con este modelo, ya no hay sorpresas. Puede haber habido estafa electoral, y yo entiendo que muchos habitantes del país puedan haber pensado que podía haber un cambio. Ahora sabemos lo que nos va a pasar, no es necesario que ninguno haga la denominada campaña del miedo, esta Argentina que estamos viviendo, con jóvenes y niños que mueren de hambre, donde ha crecido la mortalidad infantil, ese país fue construido por ellos en 4 años de gobierno, entonces yo confío que el pueblo en defensa propia va a saber cómo votar.