11 Julio 2019

Nuevo cruce entre Vázquez y Cargnello por los símbolos religiosos

El diputado disparó contra la curia y Andrés Suriani, y el prelado no hizo esperar su respuesta aprovechando la exposición pública por las celebraciones del Día de la Independencia.

 

Franco Hessling

Desde esta columna ya hemos abordado la cuestión de la Educación Sexual Integral (ESI), la educación laica libre de adoctrinamientos religiosos e incluso el tema específico del proyecto de ley para que se supriman de los edificios públicos aquellos símbolos con connotaciones vinculados a creencias, esoterismo y dogmas divinos.

Volvamos otra vez sobre las repercusiones que viene teniendo este último proyecto, presentado en la Cámara de Diputados de la Provincia por Humberto Vázquez de la Unión Cívica Radical (UCR), quien hasta el momento había mantenido un perfil bajo al respecto y, en cambio, había optado por el silencio hasta que se tratara de modo oficial en una sesión.

Sin embargo, ante la precocidad de Andrés Suriani, quien propuso rechazar la iniciativa en las manifestaciones de la última sesión y que desencadenó un animado cruce por parte del compañero de bloque de Vázquez, Héctor Chibán, el autor de la propuesta se manifestó al respecto y, tal como ha venido haciendo en sus últimas opiniones, disparó contra la curia salteña.

"Hay una campaña de gente muy mal intencionada que, sin decir cómo es el proyecto, habla de una cuestión diabólica y meten a la fe de por medio", acusó el diputado radical en declaraciones a la prensa y luego reafirmó que "hay una maniobra siniestra que nos acusa de querer atacar la fe".

Con el transcurrir de su intervención pública fue subiendo decibeles e impulsando toda una crítica a quienes entiende como articuladores de esa maniobra. "Es una maniobra de la curia salteña y no del creyente católico, porque yo lo soy, pero la curia no me representa en lo absoluto y menos cuando dentro de sus edificios se cometen aberraciones de carácter sexual y se siembra la impunidad cuando ocultan a los degenerados".

Y prosiguió: "Esta es una estrategia hecha por los curas con gente que no leyó el proyecto y que no tiene nada que ver con la fe católica". En ese punto, con la misma vehemencia con que Chibán lo trató de opa, se refirió a Suriani, de quien dijo dudar sobre su devoción y formación. En comparación con el diputado del Partido Celeste, Vázquez dijo que él es más católico y que no anda buscando quién lo patrocine para seguir ocupando funciones públicas.

En la vereda de enfrente, el arzobispo Mario Antonio Cargnello aprovechó las celebraciones del 9 de julio para tomar contacto con la prensa y también referirse al asunto y las acusaciones de Vázquez sobre la protección a curas acusados de abuso sexual.

El prelado expresó que "mediáticamente ha sonado que nosotros no dábamos la documentación y estamos dando pasos para agilizar eso, porque para nosotros esto es nuevo, no tenemos una gran organización". Curiosamente, las denuncias de abuso sexual contra la iglesia católica tienen más de un quinquenio en el mundo y se trata de una de las instituciones con mayor expansión global.

Y, concluyó justificando: "De nuestra parte queremos respetar a los responsables de los procesos, ya que las denuncias por pedofilia pasan por la Santa Sede y cuando interviene la Santa Sede ya no depende de mí". Sobre el proyecto de Vázquez, el vicario bregó por "no mirar atrás", remarcando que hay otras prioridades.