14 Febrero 2020

Norte de la provincia: abordajes integrales para los problemas estructurales

Las muertes por desnutrición y condiciones de vida en el Chaco salteño obligaron a la intervención activa de distintos actores de la sociedad. La semana pasada hubo una reunión en la UNSa de la que participaron representantes nacionales de organizaciones mundiales. Reseña de lo dicho en esa ocasión a cargo del profesor Alejandro López para Punto Uno. 

La semana pasada se realizó una reunión de la que participaron representantes de distintas comunidades, de ONGs y profesores de la UNSa, en la que se expusieron distintas perspectivas sobre la problemática de los pueblos originarios del norte de la provincia. Es necesario aclarar que el problema se visibiliza a partir de las seis muertes de niños por desnutrición y la muerte de una parturienta, todos de origen wichí. Los representantes de los organismos internacionales se presentaron brevemente y luego dieron la palabra a aquellos que querían exponer o denunciar cuestiones relacionadas con la problemática.

Laurentina Nicasio, miembro de una comunidad wichí de General Ballivián, encabezó la lista de oradores. Contó que su pueblo se caracteriza porque son recolectores y constructores de artesanías. Dijo “no nos dejan vivir en el monte y nos niegan el acceso a los espacios públicos”. Expuso el video “Sombras de mi cultura wichí”. Como comentario del video expresó: “Tal vez para ustedes lo que acaban de ver es muy poco, pero para nosotros era todo”. Ella entiende que su lugar está en el monte, junto a su gente. Entiende que al faltar el monte, perdieron todo. “El monte nos proveía alimento y medicina para curarnos”, dijo.

Nicasio sostuvo que esto viene pasando desde hace muchos años. Con las muertes “ahora recién aparecemos”. “Quiero que mi gente esté bien, estoy acá para traer la voz de mi pueblo”, añadió. Expresó también que en 2012 hicieron una denuncia ante representantes de UNICEF, pero entiende que hasta ahora no cumplieron con lo que les prometieron. “Ahora no tenemos más monte, el estado nos abandonó”, denunció.

Luego fue el turno de Elizabeth Ferrer fue médica, investigadora y docente de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNSa hasta el 2019, actualmente está jubilada. Expuso resultados de una investigación que realizó junto a un equipo de trabajo. La misma se llevó a cabo en el área operativa N° 8 de Santa Victoria Este. La investigación se centró en analizar el estado nutricional de niños menores de seis años. La investigación abarcó un lapso de un año, que comprendió desde 2018 hasta 2019. Se analizaron 730 niños y se encontró déficit nutricional en 150 de ellos, lo que representa más de un 20%. Dijo que en todos los casos estudiados se realizó entrevista al grupo familiar y que todos presentaban necesidades básicas insatisfechas.

Sobre todo la falta de agua. La gente recoge agua de los madrejones -lagunas naturales formadas por lluvias de verano- y en algunos casos de pozos. Pero como los pozos son muy profundos se usan bombas, las bombas funcionan con combustible y falta combustible. Contó que en su visita tuvieron que sacar combustible del vehículo en que trasladaba la delegación para hacer funcionar la bomba. Expuso una diapositiva con los índices de mortalidad infantil en la Argentina, en Salta y en Santa Victoria Este. Mientras que la cifra a nivel nacional alcanza 9,7 por mil; en la provincia de Salta la cifra llega a un poco más del 11 por mil; en Santa Victoria Este la cifra supera el 31 por mil. Agregó que a medida que los chicos crecen los problemas se agudizan y dejan secuelas que son irreversibles.

Edith Martiarena, trabajadora de la radio “La Voz Indígena” se presentó junto a Leda Kantor. Martiarena sostuvo que el problema de las comunidades gira en torno al agua y al territorio. La ayuda que llega desde el gobierno es absolutamente insuficiente. Se entrega un bolsón con seis o siete productos por familia, que por lo general son numerosas y sólo les alcanza para unos días. El paliativo no roza ni de cerca la solución al problema. Ellos necesitan un hospital intercultural y además que se les devuelva lo que les pertenece, sus territorios.

El problema de la tierra en el departamento San Martín es complejo. Por un lado se les va quitando la tierra; por otro lado, se les suma el problema de los agrotóxicos. La fumigación de los cultivos contamina el agua y genera graves problemas de salud. Además, contó que en el hospital de Tartagal, las personas de las comunidades sufren violencia institucional. Leda Kantor graficó esta cuestión con un caso de violencia obstétrica en un parto en que el niño venía de nalga. Fue tal la violencia que separó el cuerpo de la cabeza del bebé. La madre apenas pudo ser salvada.

Para finalizar, hablaron otros miembros de comunidades originarias como Nelson Subelza que entiende que existe un plan de exterminio sistemático de las comunidades. Se dirigió a los representantes internacionales pidiéndole que hagan cumplir los derechos humanos, que estos se hagan efectivos. “Hagan que podamos confiar en ustedes”, expresó.