24 Julio 2020

Bolivia aplaza por segunda vez sus elecciones presidenciales por repunte del coronavirus

Desde octubre de 2019 Bolivia intenta elegir a su nuevo presidente.La crisis sanitaria que vive Bolivia viene acompañada de una crisis política.

Este jueves, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) determinó aplazar por segunda vez las elecciones presidenciales.

"Esta resolución es suficiente para el organismo electoral para fijar una nueva fecha", señaló Salvador Romero, presidente del TSE.

La autoridad indicó que las elecciones presidenciales bolivianas deberán ser el 18 de octubre, en lugar del 6 de septiembre, como estaba dispuesto. De existir una segunda vuelta se realizaría el 29 de noviembre. Los comicios estaban dispuestos de manera original para el 5 de mayo.

Controversia

La decisión de inmediato provocó el rechazo de los representantes del partido de Evo Morales, el movimiento político que reclama con más vehemencia elecciones lo más pronto posible y que controla la Asamblea Legislativa Plurinacional (congreso).

Los diputados y senadores leales al expresidente argumentan que el TSE no tiene la atribución de modificar la fecha de una elección.

"Esta resolución es suficiente para fijar una nueva fecha. No requiere una aprobación de la Asamblea Legislativa", insistió el presidente del TSE.

Bolivia tiene desde el 12 de noviembre de 2019 un gobierno transitorio presidido por Jeanine Áñez debido a la renuncia de Morales tras semanas de protestas en su contra.

El exmandatario fue acusado de cometer fraude electoral el año pasado y eso precipitó las manifestaciones en su contra.

Organizaciones sociales afines a Evo Morales anunciaron en las últimas semanas posibles movilizaciones en el caso de que se aplazaran las elecciones.

Y el exmandatario no tardó en señalar que una postergación "solo perjudicará al pueblo por la ingobernabilidad que se observa".

A ratos, en realidad cada vez con más frecuencia, en Bolivia no se sabe cuál es la prioridad: la emergencia sanitaria o la disputa política.

Mientras que son médicos, enfermeros y personal de salubridad los que componen la llamada "primera línea" en el combate contra el coronavirus, las cámaras de televisión enfocan casi siempre a actores políticos.

Y la fecha de las elecciones presidenciales se convirtió en el nuevo campo de los frentes en batalla.

Desde el bando de Evo Morales exigen una votación lo más pronto posible, mientras que el gobierno interino de Jeanine Áñez alegó numerosas veces que una elección en medio del peor momento de la pandemia puede tener terribles consecuencias.

Alrededor de ellos está la población boliviana, igual de dividida en sus opiniones. Y ahora tomando diferentes posiciones ante la decisión que acaba de tomar el Tribunal Electoral.

El final de la doble crisis de Bolivia sigue abierto, al igual que las facturas que tendrá que pagar Bolivia por la mala fortuna de que coincidieran su mayor crisis política en casi dos décadas con la pandemia más fuerte del siglo.