08 Febrero 2019

Saeta sube los precios, pero no mejora la calidad del servicio

Por Franco Hessling
A la falta de boletos como comprobantes, los usuarios sumaron en los últimos días reclamos por la falta de vigencia del pase libre estudiantil y por el mal funcionamiento de los puestos de recarga.

Como todos los años, la empresa mixta que explota de modo monopólico el servicio de transporte público de pasajeros, Saeta, decidió retardar el inicio de la vigencia del pase libre estudiantil, inhibiendo del derecho a quienes empiezan a preparar sus exámenes y, fundamentalmente, a las y los que inician su trayecto con el cursado de los ciclos de ingreso.

Unos días antes, con la misma tendencia ascendente que se mantiene desde el año pasado, el precio del boleto había trepado para llegar a los 16 pesos. Por si no fuera suficiente, desde la compañía monopólica se había resuelto que se prohibía a usuarios viajar sin tarjeta y a otros, colateralmente, a pagarles el viaje a quienes no tuvieran su propio plástico.

 

¿Y los boletos?

Esta última medida causó tanto rechazo que las propias áreas de defensa al consumidor del Gobierno de la Provincia intercedieron para frenar la arbitrariedad empresarial. A esa presión se sumaron también la comisionada en la Defensoría del Pueblo de Salta capital y otras ONGs que trabajan para garantizar los derechos de los consumidores.

La presión fue tal que la empresa debió dar marcha atrás con esa decisión de bajar de las unidades a quienes no tuvieran tarjeta, tanto como llamó a la calma a sus choferes más obedientes, aquellos que habían empezado a impedir que prolifere la solidaridad entre pasajeros, cuando alguien le paga el boleto a otro usuario.

La marcha atrás vino sólo después de reuniones en las que, como se dijo, debieron intervenir incluso funcionarios provinciales. En esa ocasión, los usuarios, representados por ONGs, reparticiones gubernamentales y otras instituciones, no sólo reclamaron para que se anulen esas medidas vinculadas al plástico personal de cada pasajero sino que además trajeron a colación una anterior decisión de Saeta que ya había sido avalada, o al menos naturalizada, aunque nunca dejó de causar malestar: la entrega de boletos impresos como comprobantes de pago.

Argumentando los costos y la protección del medio ambiente, este último punto tantas veces desdeñado cuando se trata de maximizar ganancias sin escrúpulo, Saeta había resuelto no expender más boletos de comprobante para los usuarios, privándolos de su único recibo para comprobar que el viaje estaba pagado.

La empresa fundamentó que no le hacían falta los boletos para ejecutar sus inspecciones, punto avalado por la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT), y desconoció así el derecho de los usuarios.

Al recobrar polémica esa decisión por la intentona de bajar a quienes no poseyeran su tarjeta, Saeta optó por la salida rápida que desarticule las presiones en su contra y suspendió la última medida, aún sin restituir la prerrogativa de los pasajeros de recibir sus boletos.

 

Pase libre estudiantil

Año electoral, también en la UNSa. Una primera consecuencia: por primera vez en años desde que Saeta se aprovecha de los ingresantes y demora la vigencia del pase libre, las autoridades rectorales decidieron este año concertar una reunión con las autoridades de la compañía de transporte para reclamar por esa decisión.

El vicerrector y ex decano de la Facultad de Ingeniería, Edgardo Sham, fue el representante de la UNSa en un encuentro que poco sirvió para los estudiantes. Saeta ratificó que sólo comenzará a aceptar el pase libre desde el 18 de febrero, aunque las clases comenzaron el 28 de enero, y Sham conquistó sólo una buena intención aunque ningún compromiso formal de resarcir a los estudiantes por las dos semanas en las que, por arbitrio unilateral de la empresa Saeta, no pudieron contar con su beneficio.

Supuestamente, Saeta devolverá en crédito para viajes el cobro indebido que ejecuta por estos días a los estudiantes. Sin embargo, ni la empresa ni el vicerrector especificaron cómo se hará eso ni qué trámites deberán hacer quienes pretendan acogerse a esa recompensa.

El vicerrector se limitó a comentar, muy animado, que "fue una reunión positiva, donde el presidente de Saeta mostró mucha predisposición para trabajar en conjunto. Allí acodamos que a partir del 18 de febrero comienza el pase libre para todos los alumnos que ya tienen la tarjeta".