14 Marzo 2019

Molino Cañuelas aseguró a Punto Uno que llegó a un acuerdo con sus acreedores

El Banco Macro había pedido la quiebra de la compañía alimenticia Molino Cañuelas, por una deuda acumulada con la entidad que rondaría los  U$S 10 millones, aunque su situación financiera alcanza una deuda millonaria con 30 grandes bancos y otras entidades internacionales que superaría los U$S 1.350 millones.

Molinos Cañuelas es una empresa familiar con casi 90 años de historia que se convirtió en líder en producción de harinas, con más de 80 % de ese mercado, cuenta con 21 plantas industriales en Argentina, Brasil y Uruguay y unos 3.500 empleados.

Ante el pedido de quiebra solicitado por Banco Macro, desde la compañía alimenticia liderada por el empresario Aldo Navilli, se comunicaron que Punto Uno para anticipar “Molino Cañuelas alcanzó un principio de acuerdo con los Comités de Acreedores financieros, integrados por instituciones multilaterales de crédito y financieras internacionales, como así también varios de los más importantes bancos públicos y privados nacionales, que representan un porcentaje abrumadoramente mayoritario del total de su deuda financiera, lo que nos augura un apoyo decisivo en el proceso de continuación de nuestras operaciones industriales y comerciales, en forma normal”.

“En ese empeño, las partes del acuerdo se encuentran trabajando activamente en la instrumentación de la documentación definitiva”, augurando la continuidad normal de sus diferentes establecimientos y asegurando la continuidad de la fuente laboral. Luego agregaron “no podemos dejar de resaltar que Molino Cañuelas cuenta con 21 plantas industriales y más de 3500 empleados, lo que la posiciona como uno de los productores de alimentos más importantes de la región (especializado en la elaboración de harinas, aceites, galletitas, panificados, pre mezclas para pizzas y alimentos congelados, entre otros) y llegando con sus productos a más de 60 países en 5 continentes”.

Molino Cañuelas cuenta con una planta en Estación Alvarado, además de campos cercanos a Embarcación que abarcaría unas 7.000 hectáreas. Cabe recordar que la empresa, controlada por la familia Navilli, atraviesa desde hace meses una crítica situación financiera con una deuda millonaria con 30 grandes bancos y otras entidades financieras internacionales que ya supera los U$S 1.350 millones.

Uno de sus principales acreedores, además del Banco Macro, es el Banco HSBC, con el que la empresa alimenticia tiene una deuda que ronda los U$S 45 millones. Más allá de las dificultades del mercado interno, la complicada situación financiera de la empresa se hizo más crítica a mediados del año pasado cuando tuvo que desistir de su intención de abrir su capital a la Bolsa, donde esperaba obtener unos U$S 333 millones, de los cuales una parte iba a ser destinada al pago de deudas. Los inversores le dieron la espalda.

Al no poder acceder a capital fresco —lo que le hubiese permitido reducir en parte su deuda— la crisis se fue precipitando. A fines de febrero de este año, hubo algunos avances en las negociaciones entre Molino Cañuelas y los bancos para lograr refinanciar vencimientos, darle más plazo de pago y bajar las tasas en dólares.

Tras el pedido de Banco Macro, desde la misma empresa se comunicaron con Punto Uno para comunicar un principio de acuerdo con los Comités de Acreedores financieros, integrados por instituciones multilaterales de crédito y financieras internacionales, como así también varios de los más importantes bancos públicos y privados nacionales.